{"id":2447,"date":"2020-04-03T13:41:02","date_gmt":"2020-04-03T11:41:02","guid":{"rendered":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/?page_id=2447"},"modified":"2021-02-17T13:45:44","modified_gmt":"2021-02-17T12:45:44","slug":"musica","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/musica\/","title":{"rendered":"M\u00fasica"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Cl\u00e1sica<br><\/strong>En gran medida, a la m\u00fasica cl\u00e1sica polaca le dio forma la tradici\u00f3n rom\u00e1ntica. Su precursor fue <strong>Fryderyk Chopin<\/strong> (1810-1849); muchas de sus obras unieron la expresi\u00f3n rom\u00e1ntica al folclore polaco. Esta corriente fue asumida por Stanis\u0142aw Moniuszko (1819-1872), autor de \u00f3peras nacionales y de una serie de canciones, interpretadas hoy en d\u00eda en el marco del Festival Moniuszko en Kudowa-Zdr\u00f3j, entre otros. La tradici\u00f3n chopiniana dej\u00f3 tambi\u00e9n su marca en la escuela de piano polaca. Grandes virtuosos del piano -J\u00f3zef Hofmann, Artur Rubinstein o Ignacy Paderewski- interpretaron a Chopin con particular predilecci\u00f3n.<br>\u00a0 En el periodo de entreguerras nacieron distintos concursos internacionales, entre otros uno de los m\u00e1s antiguos del mundo, el Concurso para Viol\u00edn Henryk Wieniawski (destacado violinista-virtuoso), que se lleva a cabo en Pozna\u0144 desde 1935, o el Concurso para Piano Federico Chopin, en Varsovia (desde 1927), en el que debutaron, entre otros, Dmitri Shostacovich, Janusz Olejniczak y Kristian Zimerman. En el campo de la composici\u00f3n la primac\u00eda estaba en manos en aquel entonces de <strong>Karol Szymanowski<\/strong> (1882-1937), creador de m\u00fasica emocional, frecuentemente de tono folcl\u00f3rico (por ejemplo el ballet Harna?), que \u00faltimamente se ha vuelto popular en Europa gracias al empe\u00f1o de sir Simone Rattle, director de la orquesta de Birmingham, en la propagaci\u00f3n de la obra del compositor (destacan sus grabaciones para EMI).<br>\u00a0 Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial los compositores polacos, actuando bajo una fuerte presi\u00f3n pol\u00edtica, se vieron forzados a escribir obras para celebrar distintas &#8222;ocasiones&#8221;. Algunos emigraron (Roman Palester, Andrzej Panufnik, Roman Maciejewski), otros, para no subordinarse al sistema se centraron en el mundo del folclore o en los ideales de la m\u00fasica absoluta. Gracias a eso surgieron obras de valor no marcadas por ning\u00fan sello pol\u00edtico (La Primera sinfon\u00eda de Lutos\u0142awski, las obras de Gra\u017cyna Bacewicz y Boles\u0142aw Szabelski). La situaci\u00f3n cambi\u00f3 despu\u00e9s de 1956, con el &#8222;deshielo&#8221; pol\u00edtico. Los polacos se encontraron pronto en una nueva realidad art\u00edstica. Surgieron, a un ritmo extraordinariamente r\u00e1pido, obras que constitu\u00edan una interesante ampliaci\u00f3n de las ideas populares en Europa; entre ellas sobresalieron las obras de Tadeusz Baird y Kazimierz Serocki, autores que fundaron en 1956 el Festival Internacional de M\u00fasica Contempor\u00e1nea Oto\u00f1o de Varsovia -uno de los m\u00e1s importantes de Europa-, que existe hasta la fecha y que se lleva a cabo cada a\u00f1o. De la misma manera aparecieron revolucionarias ideas est\u00e9ticas relacionadas con el llamado sonorismo, es decir, con la t\u00e9cnica de creaci\u00f3n musical basada exclusivamente en el timbre. El pionero del sonorismo fue <strong>Krzysztof Penderecki<\/strong> (1933), quien marcar\u00eda una direcci\u00f3n completamente nueva en el desarrollo de la m\u00fasica contempor\u00e1nea en Europa. La vanguardia de Penderecki parec\u00eda chocante; utilizaba sin escr\u00fapulos ruidos que se encontraban en la frontera entre el arte y la vida: susurros, golpeteos, gemidos de sierras o el tecleo de m\u00e1quinas de escribir (Fluorescencias).<br>\u00a0 En cambio, <strong>Witold Lutos\u0142awski <\/strong>(1913-1994) concentr\u00f3 su atenci\u00f3n creadora en los problemas de la perfecci\u00f3n de la forma y en el refinamiento sonoro. Su m\u00fasica es un arte polifac\u00e9tico, rico y diferenciado interiormente, que fascina con el discreto encanto de las constelaciones sonoras, aunque no despojado de energ\u00eda dram\u00e1tica (Tercera y Cuarta sinfon\u00edas, Concierto para piano).<br>\u00a0 Como principal representante de la vanguardia musical aparece tambi\u00e9n <strong>Wojciech Kilar <\/strong>(1932), actualmente conocido sobre todo como compositor de m\u00fasica cinematogr\u00e1fica, autor tambi\u00e9n de obras para orquesta: Riff 62 (1962), Generique (1963) y Diphtongos (1964). Entre las obras m\u00e1s populares de esa \u00e9poca destaca el poema sinf\u00f3nico Krzesany (1974), expresi\u00f3n de la fascinaci\u00f3n de Kilar por la llamada minimal music, caracterizada por la econom\u00eda de su forma y contenido. La obra tuvo un gran \u00e9xito y sigue interpret\u00e1ndose y escuch\u00e1ndose con gusto en la actualidad. Kilar ha continuado aplicando medios similares hasta hoy: opera con un lenguaje musical simplificado, provocando fuertes emociones en el oyente. Esto se aplica igualmente tanto a las obras basadas en la m\u00fasica popular (principalmente en el folclore monta\u00f1\u00e9s) como a las obras religioso-nacionales y a la m\u00fasica cinematogr\u00e1fica.<br>\u00a0 El alejamiento de la vanguardia en favor de un acercamiento al oyente encontr\u00f3 su personificaci\u00f3n en las obras de <strong>Henryk Miko\u0142aj G\u00f3recki<\/strong> (1933). G\u00f3recki, de joven declarado partidario del &#8222;no compromiso&#8221;, evolucion\u00f3 gradualmente hacia una postura m\u00edstica, cuya mejor prueba result\u00f3 ser la Tercera sinfon\u00eda, compuesta en 1976. A\u00f1os despu\u00e9s esta sinfon\u00eda hizo una incre\u00edble carrera en los medios, provocada por un disco de la compa\u00f1\u00eda americana Elektra Nonesuch, con la obra interpretada por la cantante americana Dawn Upshaw y por la London Sinfonietta. La sinfon\u00eda alcanz\u00f3 el primer lugar de las listas de \u00e9xitos americana e inglesa y ocup\u00f3 el quinto sitio en el ranking de las obras m\u00e1s populares de 1993 en Gran Breta\u00f1a. A solicitud de los oyentes se transmit\u00edan fragmentos de la obra de G\u00f3recki todo el tiempo. La Tercera sinfon\u00eda la escuchaban los mel\u00f3manos y la gente que cotidianamente no ten\u00eda nada que ver con la m\u00fasica cl\u00e1sica, los j\u00f3venes y los conductores de camiones. Con su sencilla pero ferviente m\u00fasica, G\u00f3recki llegaba a todos, revelando un mundo de emociones verdaderamente fundamentales.<br>\u00a0 En un ambiente de ajuste de cuentas con el pasado vanguardista, muchos compositores volvieron la mirada hacia los ideales tradicionales olvidados. Esto se dej\u00f3 ver con particular fuerza en la creaci\u00f3n de <strong>Pawe\u0142 Szyma\u0144ski<\/strong> y <strong>Pawe\u0142 Mykietyn<\/strong>. Sus obras se caracterizan por una original vinculaci\u00f3n con la estil\u00edstica del clasicismo, del romanticismo e incluso del barroco (Sonetos de Mykietyn conforme a Shakespeare), lejana de la imitaci\u00f3n vac\u00eda. La esencia de esta actitud est\u00e9tica es el intento de encontrar nuevos significados para el arte cl\u00e1sico en el contexto de la cultura contempor\u00e1nea, lo que coloca a ambos creadores en la posici\u00f3n de m\u00fasicos posmodernos.<br>\u00a0 El di\u00e1logo con la tradici\u00f3n tambi\u00e9n ha marcado fuertemente las obras m\u00e1s recientes de Penderecki, que tiende de manera directa a los arquetipos culturales, prueba de lo cual son, sobre todo, sus oratorios y \u00f3peras (Los demonios de Loudun, El para\u00edso perdido, La m\u00e1scara negra, entre otras), que constituyen la base de la creaci\u00f3n oper\u00edstica polaca.<br>\u00a0 Vale la pena mencionar los estrenos de El loco y el ignorante de Mykietyn, Baltasar de Zygmunt Krauze (residente en Par\u00eds) y Ant\u00edgona de Bernardetta Matuszczak. Las obras esc\u00e9nicas contempor\u00e1neas polacas -al mismo nivel que los cl\u00e1sicos del g\u00e9nero- son montadas por los directores m\u00e1s importantes, como Mariusz Treli\u0144ski, Ryszard Peryt o Krzysztof Nazar. Las grandes formas vocal-instrumentales se presentan en el festival anual Wratislavia Cantans -desde los cantos gregorianos hasta el Gospel y los Negro Spirituals, de los cl\u00e1sicos a los creadores de vanguardia, y todas magn\u00edficamente ejecutadas por orquestas, coros, conjuntos y solistas de calidad internacional; en la interpretaci\u00f3n de directores como Antoni Wit, Kazimierz Kord, Jacek Kaspszyk y Tadeusz Struga\u0142a. Jerzy Maksymiuk -uno de los personajes m\u00e1s pintorescos de la direcci\u00f3n polaca- da conciertos principalmente en el extranjero, aceptando gustosamente propuestas de repertorio nuevas y desconocidas. Entre otras, dirigi\u00f3 una de las mejores orquestas del mundo, la BBC Scottish Symphony Orchestra de Glasgow, recibiendo al final el honroso t\u00edtulo de Director-Laureado de esa orquesta.<br>\u00a0 Entre los artistas presentes en las escenas polacas los cantantes Teresa \u017bylis-Gara, Ewa Podle\u015b, Kira Boreczko y Wies\u0142aw Ochman, Romuald Tesarowicz ocupan un lugar principal. Muchos de ellos pasan la mayor parte del tiempo en el extranjero, de la misma manera que los compositores Zygmunt Krauze y Hanna Kulenty, el violinista Bart\u0142omiej Nizio\u0142, la clavecinista El\u017cbieta Chojnacka, y los pianistas Krystian Zimerman y Piotr Anderszewski, est\u00e1n, sin embargo, permanentemente vinculados a la herencia cultural polaca, lo que se refleja en su repertorio.<br><strong>Jazz, pop, rock<\/strong> Qu\u00e9 es lo que distingue a la m\u00fasica ligera? Se gobierna ahora no tanto por los c\u00e1nones del arte, sino por las leyes del mercado. Se ha convertido en una rama de una industria gigantesca en la que se aplican reglas espec\u00edficas. Junto a los grandes consorcios discogr\u00e1ficos aparecen, sin embrago, peque\u00f1as empresas que producen discos con m\u00fasica que no necesita del &#8222;barullo&#8221; de los medios. Esa m\u00fasica es conocida con los apelativos de m\u00fasica &#8222;de club&#8221; o &#8222;de nicho&#8221;, Gracias a esos nichos la imagen de la cultura pop se revela con sus miles de tonos y gustos musicales. En su creaci\u00f3n toman parte tambi\u00e9n los artistas polacos.\u00a0<br>\u00a0 La grabaci\u00f3n de discos no implica hoy en d\u00eda ning\u00fan problema, su acceso a escala mundial tampoco es nada extra\u00f1o. ?En qu\u00e9 se diferencian entonces los polacos en este enorme mercado art\u00edstico, en qu\u00e9 consiste su originalidad? ?Qu\u00e9 es lo que decide que un mel\u00f3mano americano, franc\u00e9s o japon\u00e9s busque precisamente un disco polaco, y que el p\u00fablico de Hamburgo, Londres o Mosc\u00fa escuche un concierto de artistas polacos?<br>\u00a0 La historia de la m\u00fasica ligera polaca se inici\u00f3 en la posguerra bajo el signo del jazz. As\u00ed fue hasta 1950. Despu\u00e9s, las autoridades comunistas consideraron el jazz como una manifestaci\u00f3n de simpat\u00eda hacia sus enemigos ideol\u00f3gicos. En breve lo condenaron de manera oficial y prohibieron su pr\u00e1ctica y promoci\u00f3n. Apenas en la segunda mitad de los a\u00f1os 50, junto con el &#8222;deshielo ideol\u00f3gico&#8221;, aparecieron signos de libertad art\u00edstica. En 1956, los entusiastas del jazz, bajo el liderazgo del insumiso escritor Leopold Tyrmand (futuro emigrante), organizaron el primer festival internacional de jazz en Polonia -el m\u00e1s antiguo de Europa- conocido ahora como Jazz Jamboree.<br>\u00a0 A los pioneros de la escena del jazz polaco perteneci\u00f3 Krzysztof Komeda (1931-1969). M\u00e9dico de profesi\u00f3n, pianista y compositor por afici\u00f3n, fue l\u00edder de muchos conjuntos, autor de innumerables temas y uno de los creadores m\u00e1s originales de m\u00fasica para cine en los a\u00f1os 60.<br>\u00a0 La mayor intensificaci\u00f3n de la actividad art\u00edstica encaminada a la formaci\u00f3n de un rostro musical propio tuvo lugar en Polonia en los a\u00f1os 60. Debutaron entonces j\u00f3venes creadores que buscaban su lugar en la literatura, en el cine, en el teatro, en la pl\u00e1stica, en la m\u00fasica ligera y en el jazz, no s\u00f3lo local, sino mundial. Esa b\u00fasqueda se reflejan de la forma m\u00e1s completa y colorida en las biograf\u00edas del violinista y compositor Micha\u0142 Urbaniak, la vocalista Urszula Dudziak, el pianista Adam Makowicz, el trompetista Tomasz Sta\u0144ko, el saxofonista Jan &#8222;Ptaszyn&#8221; Wr\u00f3blewski o el pianista, trompetista y trombonista Andrzej Kurylewicz. Todos comenzaron su carrera en los a\u00f1os 60 y tomaron impulso art\u00edstico en los 70. Actualmente, en un paisaje sumamente denso de estilos, modas y corrientes, su m\u00fasica se revela como la creaci\u00f3n de exuberantes individualidades, reconocidas en el mundo de las autoridades art\u00edsticas.<br>\u00a0 El nombre de <strong>Micha\u0142 Urbaniak<\/strong> (1943) se menciona hoy con mayor frecuencia entre los jazzistas polacos. Sus discos han visto la luz tanto en Polonia como en el extranjero en tiradas de m\u00e1s de 1,5 millones de copias. Aparece tambi\u00e9n en las portadas de varias decenas de discos grabados con la elite del jazz mundial, como Marcus Miller, George Benson, Billy Cobham, Ron Carter, Joe Zawinul, Wayne Shorter, St\u00e9phan Grappelli y Miles Davis. Sorprende su apertura hacia todo lo nuevo, su capacidad de unir el jazz con el rock, el hip hop con el jazz. Incluso sus violines suenan de manera totalmente diferente: diversifica su timbre electr\u00f3nicamente; con su forma de modelar el sonido consigue asemejarlo al toque del saxof\u00f3n o a la voz humana.<br>\u00a0 Por su parte, la voz de <strong>Urszula Dudziak<\/strong> (1943) es sin duda uno de los instrumentos m\u00e1s interesantes del jazz contempor\u00e1neo. En 1958, Dudziak se convirti\u00f3 en solista del grupo de Krzysztof Komeda. Algunos a\u00f1os despu\u00e9s renunci\u00f3 a la vocal\u00edstica convencional a favor de los transductores electr\u00f3nicos de la voz. Dio comienzo entonces a un nuevo estilo de canto jazz\u00edstico que hasta la fecha no tiene competidores. Impone la enorme fuerza de su voz, su entonaci\u00f3n, su t\u00e9cnica y su destreza -lo que demostr\u00f3 en el megahit Papaya.<br><strong>Adam Makowicz <\/strong>(1940) ha alcanzado fama mundial entre los pianistas. Su interpretaci\u00f3n de las obras de George Gershwin ha admirado no s\u00f3lo al p\u00fablico americano. Para su individual interpretaci\u00f3n de la m\u00fasica de Gershwin obtuvo la autorizaci\u00f3n especial de Ira, el hermano del compositor. En su forma de tocar, como en un espejo, se refleja toda la historia del piano de jazz: la gracia &#8222;aswingada&#8221; de Teddy Wilson, la destreza de Art Tatum, el desparpajo de Errol Garner, la elegancia de Oscar Peterson. Es m\u00e1s lac\u00f3nico que Keith Jarret y m\u00e1s jazzero que Chick Corea. Todo esto, adornado por un virtuosismo t\u00e9cnico, una elocuencia improvisatoria y una eslavidad chopiniana, crean un cuadro musical \u00fanico en su g\u00e9nero, una forma de tocar el piano digna de las mejores salas de concierto del mundo.<br><strong>Tomasz Sta\u0144ko<\/strong> (1942), laureado con los premios m\u00e1s prestigiosos: el Preis der Deutschen Schallplatenkritik 2000 y el European Jazz Prize 2002, conserva desde hace 30 a\u00f1os el t\u00edtulo del trombonista n\u00fanero uno de Europa. En 1962, se convirti\u00f3 en miembro del cuarteto Jazz Darings, fundado junto con Adam Makowicz. Probablemente fue \u00e9ste el primer grupo europeo de free jazz que -como escribi\u00f3 un cr\u00edtico alem\u00e1n- logr\u00f3 una buena traducci\u00f3n del lenguaje de Ornette Coleman al propio. Poco despu\u00e9s Sta\u0144ko entr\u00f3 en un camino dif\u00edcil pero propio, alcanzando aquello que caracteriza a los mejores: una inmensidad po\u00e9tica, una expresi\u00f3n espasm\u00f3dica. El trono que Miles Davis dejara vac\u00edo parece tener un digno candidato, especialmente tras la entusiasta recepci\u00f3n de su presentaciones en Estados Unidos en noviembre de 2002.<br>\u00a0 De fama internacional goza tambi\u00e9n el saxofonista Zbigniew Namys\u0142owski (1939), uno de los personajes m\u00e1s creativos de la escena del jazz europeo. Fue el primer m\u00fasico polaco de jazz que grab\u00f3 en el extranjero el disco Lola, producido en 1967 por la firma Decca. Ese hecho fue registrado por una encuesta de la revista &#8222;Down Beat&#8221; (primer lugar en la categor\u00eda de talento que merece un reconocimiento m\u00e1s amplio). Es compositor de m\u00fasica para cine, de su propio repertorio de concierto y discogr\u00e1fico y de muchos temas jazz\u00edsticos, en los que ya en los a\u00f1os 70 utiliz\u00f3 motivos extra\u00eddos del folclore polaco.<br>\u00a0 El saxofonista y violinista Zbigniew Seifert (1946-1979) falleci\u00f3 prematuramente. En los a\u00f1os 1967-1973 colabor\u00f3 con el quinteto de Tomasz Sta\u0144ko. M\u00e1s tarde dio conciertos y grab\u00f3 en el extranjero, sobre todo en la Rep\u00fablica Federal de Alemania, con los grupos de Albert Mangelsdorff, Chris Hinze, Charlie Mariano, con el grupo Free Sound y con Joachim K\u00fchn y McCoy Tyner. En 1976 grab\u00f3 su primer disco de autor, Man of the Light, que le trajo fama internacional. Sin embargo, la enfermedad que entonces se le diagnostic\u00f3 no le permiti\u00f3 realizar todos sus planes art\u00edsticos. Con un grupo de destacados jazzistas americanos, entre los que se encontraban John Scofield, Eddie G\u00f3mez y Jack DeJohnette grab\u00f3 su vig\u00e9simo y \u00faltimo disco, Passion, que a\u00fan hoy sigue sorprendiendo por su original expresi\u00f3n violin\u00edstica.<br>\u00a0 Con su lenguaje musical universal, el jazz polaco encontr\u00f3 pronto y de forma clara un lugar destacado en el mundo. La condici\u00f3n para vencer las fronteras geogr\u00e1ficas para la canci\u00f3n polaca fue romper las barreras de la lengua. Esto sucedi\u00f3 apenas a finales de los a\u00f1os 80 y principios de los 90, cuando las filiales de los consorcios discogr\u00e1ficos internacionales comenzaron a desempe\u00f1ar un papel significativo. <br>En el mercado musical brit\u00e1nico, dif\u00edcil y bastante herm\u00e9tico para los extranjeros, debut\u00f3 con fortuna, a mediados de los 80, Barbara Trzetrzelewska (1954), y fueron los americanos quienes primero aceptaron sus canciones, a veces con el balanceo de swing, con m\u00e1s frecuencia, sin embargo, con la ondulaci\u00f3n de los ritmos brasile\u00f1os. La cantante, vocalista de jazz, compositora y autora de textos hoy conocida ampliamente como Basia, comenz\u00f3 su conquista del mundo musical con un recital en Broadway. De este santuario de los artistas, y con ayuda de los discos, se llega despu\u00e9s sin obst\u00e1culos a los m\u00e1s lejanos rincones de la tierra, sin problema se colocan canciones en los lugares m\u00e1s altos de las listas de \u00e9xitos, y cada disco se cubre de oro y de platino. Eso es precisamente lo que ahora hace Basia.<br>\u00a0 Los grupos de rock son los que han obtenido menos \u00e9xitos en la escena musical internacional. Dif\u00edcil competir con los gigantes brit\u00e1nicos. Sin embargo, mucho ha cambiado en los \u00faltimos diez a\u00f1os. Los conciertos del grupo Myslovitz en Londres se promovieron con versiones inglesas de sus discos. Su presencia esc\u00e9nica le vali\u00f3 al grupo el MTV European Music Award 2002 en la categor\u00eda de Mejor Artista Polaco (The Best Polish Act). Vale la pena recordar que esta categor\u00eda se incluy\u00f3 en el concurso hace apenas tres a\u00f1os.<br>\u00a0 El grupo de deathmetal Vader es uno de los pocos grupos polacos de este tipo de rock conocido y apreciado en la escena musical internacional. Se cre\u00f3 en 1985, y cinco a\u00f1os despu\u00e9s comenz\u00f3 su carrera internacional, apoyado por la productora alemana Earache Rec. Desde 1993 se ha presentado en los m\u00e1s importantes eventos rockeros del pa\u00eds, y ha dado conciertos en el extranjero: en Europa, Jap\u00f3n, Estados Unidos y Canad\u00e1. La mayor parte de su discograf\u00eda ha alcanzado tambi\u00e9n ediciones internacionales distribuidas en Europa y Jap\u00f3n.<br>\u00a0 A los amantes de los sonidos originales se les puede recomendar con la conciencia tranquila la producci\u00f3n del grupo Cracow Klezmer Band, extraordinario cuarteto de j\u00f3venes virtuosos (acorde\u00f3n, clarinete, contrabajo, instrumentos de percusi\u00f3n). Sus din\u00e1micas composiciones y sus reveladores arreglos hacen del grupo uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s interesantes de la corriente contempor\u00e1nea del renacimiento de la m\u00fasica jud\u00eda. El conjunto no se limita a las influencias jud\u00edas, sino que asimila elementos de las tradiciones balc\u00e1nica, \u00e1rabe, gitana y eslava. Se ha presentado con \u00e9xito al lado de celebridades como Brave Old World, Anthony Coleman &amp; Sephardic Tinge, The Klezmatics o Dave Krakauer Klezmer Madness. La m\u00fasica de The Cracow Klezmer Band fascin\u00f3 al mism\u00edsimo John Zorn, uno de los artistas m\u00e1s creativos de la escena musical contempor\u00e1nea. En el a\u00f1o 2000, en su famosa editorial neoyorkina TZADIK, apareci\u00f3 el primer disco del grupo, titulado De Profundis, y un a\u00f1o despu\u00e9s The Warriors.<br>\u00a0 Con cada vez m\u00e1s frecuencia llegan tambi\u00e9n al extranjero discos producidos por empresas independientes y que promueven la m\u00fasica \u00e9tnica, de moda en casi todo el mundo. Para los entusiastas de la corriente etno-folk, un elemento interesante de la fonoteca casera lo ser\u00e1n seguramente las grabaciones del grupo Trebunie Tutki. El grupo monta\u00f1\u00e9s de Bia\u0142y Dunajec contin\u00faa una tradici\u00f3n musical familiar de casi un siglo. Su carrera profesional y esc\u00e9nica la comenzaron en 1991 con un concierto en el que actuaron junto con el legendario grupo jamaicano de roots-regae Twinkle Brothers. <br>El disco que grabaron conjuntamente, En Sherwood, fue reconocido como uno de los mejores \u00e1lbums de &#8222;world music&#8221; producidos en los diez a\u00f1os de existencia de la World Music Charts Europe, organizaci\u00f3n de productores de radio de once pa\u00edses afiliados a European Broadcasting Union EBU. Una popularidad similar la alcanz\u00f3 el \u00e1lbum Best Dub\/Greatest Hits. Los transes logrados con las cuerdas, la fascinante melod\u00eda y los alardes r\u00edtmicos del polifac\u00e9tico Norman Grant crean un extraordinario efecto de entendimiento entre las dos culturas musicales. <br>Vale la pena mencionar tambi\u00e9n la producci\u00f3n de De Press, grupo folk-punk formado en 1980 en Oslo por iniciativa de Andrzej Dziubek y de los m\u00fasicos noruegos Jorn Christensen y Ol Smortheim. Su repertorio est\u00e1 constituido por canciones inspiradas en el folclore monta\u00f1\u00e9s, enmarcado con ritmos punk, hardcore o ska. Con el grupo colaboran m\u00fasicos de Suecia, Bielorrusia y Rusia. El cuadro de la m\u00fasica ligera polaca no estar\u00eda completo sin la menci\u00f3n de los compositores de m\u00fasica cinematogr\u00e1fica. Sus logros, conocidos desde hace a\u00f1os, han sido reconocidos con una cantidad innumerable de premios. Despu\u00e9s de Bronis\u0142aw Kaperz, en los a\u00f1os 50, fue el ya fallecido Henryk Wars quien conquist\u00f3 Hollywood con su m\u00fasica. <\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os 60 un accidente interrumpi\u00f3 la mete\u00f3rica carrera hollywoodense de <strong>Krzysztof Komeda<\/strong>. Ahora, acompa\u00f1amiento de muchas im\u00e1genes cinematogr\u00e1ficas conocidas es la m\u00fasica de Jan A.P. Kaczmarek, Wojciech Kilar y Zbigniew Preisner, coautores de \u00e9xitos del cine europeo y americano.\n<br>Principales obras de Henryk Miko\u0142aj G\u00f3recki:\n1958 Epitafium para coro y conjunto instrumental\n1959 Sinfon\u00eda No. 1 &#8222;1959&#8221; para orquesta de cuerdas y percusiones\n1962 Genesis &#8211; Elementi per tre archi\n1971 Ad Matrem para soprano, coro y orquesta\n1972 Sinfon\u00eda No. 2 &#8222;Coperniquiana&#8221; para soprano, bar\u00edtono, coro y orquesta&nbsp;\n1974 Amen para coro a cappella&nbsp;\n1976 Sinfon\u00eda No. 3 &#8222;el cantar de las lamentaciones&#8221; para soprano y orquesta&nbsp;\n1980 Mazurkas para piano&nbsp;\n1982 Canciones de cuna y danzas para viol\u00edn y piano&nbsp;\n1987 Totus Tuus para coro a cappella&nbsp;\n1988 Cuarteto de cuerdas No. 1 &#8222;Ya anochece&#8221;&nbsp;\n1991 Cuarteto de cuerdas No. 2 &#8222;Quasi una fantasia&#8221;&nbsp;\n1992 Concierto para flauta&nbsp;\n1993 Desciende Esp\u00edritu Santo para coro a cappella\nPrincipales obras de Krzysztof Penderecki:\n1958 Salmos de David para coro, instrumentos de cuerda y percusiones\n1959 Emanaciones para dos orquestas de cuerda\n1960 Treno por las v\u00edctimas de Hiroshima para 52 instrumentos de cuerda\n1962 Fluorescencias para gran orquesta sinf\u00f3nica\n1965 La pasi\u00f3n seg\u00fan san Lucas para una sola voz, recitador, cuatro coros y orquesta\n1970 Cosmogon\u00eda para una sola voz, dos coros y orquesta\n1971 Maitines para una sola voz, dos coros y orquesta\n1974 Magnificat para bajo solo, conjunto vocal, tres coros y orquesta&nbsp;\n1977 Concerto per violino ed orchestra No. 1\n1978 El para\u00edso perdido seg\u00fan J. Milton\n1986 La m\u00e1scara negra \u00f3pera en un acto\n1980 Te Deum para una sola voz, dos coros y orquesta\n1980 Sinfon\u00eda No. 2 &#8222;de Nochebuena&#8221; para orquesta sinf\u00f3nica\n1984 Requiem polaco para una sola voz, dos coros y orquesta\n1991 Ubu Rey \u00f3pera buffo seg\u00fan A. Jarry\n1992 Symfonia No. 5 &#8222;Korea&#8221; para orquesta sinf\u00f3nica\n1996 Las siete puertas de Jerusal\u00e9n para solistas, recitador, tres coros y orquesta\n1998 Credo para una sola voz, coro y orquesta<br>\nCuriosidades<br>&nbsp;\n\u2022La sinfon\u00eda m\u00e1s larga del mundo es la Sinfon\u00eda-Concierto de Bogus\u0142aw Schaeffer, compuesta en 1997 y que dura m\u00e1s de dos horas. Esta obra super\u00f3 a la que hasta aquel momento duraba m\u00e1s, la Sinfon\u00eda No. 1 de Havergal Brian (1931). Schaeffer es conocido tambi\u00e9n (especialmente en el \u00e1rea de la lengua alemana) como te\u00f3rico e historiador de la m\u00fasica contempor\u00e1nea y como autor de muy divertidos dramas de vanguardia (entre otros el Gui\u00f3n para tres actores).&nbsp;\n\u2022Los pianistas polacos suelen estar dotados de un talento at\u00edpico. En 1919, siendo ya un m\u00fasico famoso, Ignacy Jan Paderewski no dud\u00f3 en encabezar el primer gobierno polaco de la Rep\u00fablica independiente. Artur Rubinstein y Mieczys\u0142aw Horszowski daban exitosos conciertos todav\u00eda a la edad de casi 100 a\u00f1os. J\u00f3zef Hofman invent\u00f3 los limpiaparabrisas y los clips para papeles, y Janusz Olejniczak personific\u00f3 a Chopin en la pel\u00edcula de Andrzej \u017bu\u0142awski La note bleue.&nbsp;\n\u2022El r\u00e9cord de ventas de una sola edici\u00f3n de un CD con la interpretaci\u00f3n de una obra contempor\u00e1nea (en el campo de la m\u00fasica cl\u00e1sica) -m\u00e1s de 1 millon de ejemplares- pertenece a la Sinfon\u00eda No. 3 de H.M. G\u00f3recki, producida por Elektra Nonesuch.&nbsp;\n\u2022Hacia finales de los a\u00f1os 50, Krzysztof Penderecki envi\u00f3 a un concurso tres composiciones, aunque se pod\u00eda mandar s\u00f3lo una. La primera la escribi\u00f3 con la mano izquierda (con la que normalmente escribe), la segunda con la derecha, y la tercera se la dio a alguien m\u00e1s para que la copiara, todo para tener mayores posibilidades de obtener una menci\u00f3n (que consist\u00eda en una beca al extranjero). Result\u00f3 que las tres composiciones obtuvieron premio: el primero y los dos segundos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cl\u00e1sicaEn gran medida, a la m\u00fasica cl\u00e1sica polaca le dio forma la tradici\u00f3n rom\u00e1ntica. Su precursor fue Fryderyk Chopin (1810-1849); muchas de sus obras unieron la expresi\u00f3n rom\u00e1ntica al folclore polaco. 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