{"id":2521,"date":"2020-04-08T13:04:10","date_gmt":"2020-04-08T11:04:10","guid":{"rendered":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/?page_id=2521"},"modified":"2021-02-17T13:45:30","modified_gmt":"2021-02-17T12:45:30","slug":"literatura","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/literatura\/","title":{"rendered":"Literatura"},"content":{"rendered":"\n<p>La literatura\npolaca debe, para lo bueno y para lo malo, su variedad y su especificidad, su\nfascinante heterogeneidad, pero tambi\u00e9n el hermetismo que le dificulta una\ncarrera a nivel mundial, a su relaci\u00f3n con la compleja y dram\u00e1tica historia de\nPolonia. Desde sus principios -y los primeros textos literarios escritos en\npolaco provienen del siglo XIII- hasta el ocaso del siglo XVIII, la literatura\npolaca, la literatura de un pa\u00eds libre (que en el siglo XVI lleg\u00f3 incluso a ser\nuna potencia), experimenta todas las aventuras y las transformaciones de la\nliteratura europea, produciendo poetas a la medida de la \u00e9poca, como Jan\nKochanowski, Miko\u0142aj S\u0119p Sarzy\u0144ski o Ignacy Krasicki, incluidos en la\nvanguardia europea de creadores del Renacimiento, el Barroco y la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El ocaso del\nsiglo XVIII, cuando Polonia pierde la independencia y deja de existir como pa\u00eds\ndurante m\u00e1s de 120 a\u00f1os, traer\u00e1 consigo una situaci\u00f3n extraordinaria, abundante\nen consecuencias vivificantes, pero tambi\u00e9n letales para la literatura. Para\nuna naci\u00f3n privada de un estado y de todas sus instituciones, el escritor se\nconvierte pr\u00e1cticamente en todo: l\u00edder espiritual (y muchas veces tambi\u00e9n\npol\u00edtico), autoridad moral, legislador, gu\u00eda. La literatura se convierte en la\n\u00fanica forma de expresi\u00f3n y conservaci\u00f3n de la identidad cultural nacional; la\nlengua, en la \u00fanica patria. Esto provoca que en la literatura polaca del siglo\nXIX -como nunca antes ni despu\u00e9s- la palabra del poeta alcance el nivel del\nbien m\u00e1s alto, del derecho, de la verdad, casi de la revelaci\u00f3n. El poeta se\nconvierte en &#8222;inspirado divino y profeta&#8221; nacional, la literatura, en\n&#8222;servicio, mensaje, misi\u00f3n&#8221;. Esa tarea la pod\u00edan llevar a cabo s\u00f3lo\nlos m\u00e1s grandes, los m\u00e1s geniales poetas del siglo XIX: Adam Mickiewicz,\nJuliusz S\u0142owacki, Zygmunt Krasi\u0144ski, Cyprian Kamil Norwid.<\/p>\n\n\n\n<p>Cargada con una\nresponsabilidad patri\u00f3tica, la literatura se enfrentar\u00e1 desde entonces, y en\ndistintos momentos de la historia polaca, a la presi\u00f3n del pueblo -o se\nrebelar\u00e1 contra su peso. Entre este &#8222;deber&#8221; y esa\n&#8222;rebeli\u00f3n&#8221;, se extiende un terreno, excepcionalmente rico -ideol\u00f3gica\ny est\u00e9ticamente-, en el que funcionan hasta hoy la poes\u00eda, la prosa y el teatro\npolacos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este dilema y\neste drama, que va de la universalidad al hermetismo, ilustran por ejemplo los\ndestinos y la significaci\u00f3n europea de los primeros polacos galardonados con el\nNobel de literatura. Henryk Sienkiewicz (1846-1916), autor de novelas\nvertiginosamente populares sobre la historia de Polonia, &#8222;escritas para\nconsuelo de los corazones&#8221; (y que hasta hoy siguen siendo los libros m\u00e1s\nle\u00eddos en el pa\u00eds), alcanz\u00f3 fama mundial gracias a Quo Vadis, novela que\nmuestra la formaci\u00f3n del cristianismo y que ha sido llevada al cine varias\nveces, entre otras en Italia, Estados Unidos y Polonia. En 1905 ha ganado el\npremio Nobel. Tambien W\u0142adyslaw Stanis\u0142aw Reymont (1867-1925) fue premiado por\nla epopeya Campesinos, libre de los secretos y los problemas polacos.<\/p>\n\n\n\n<p>La literatura\npolaca del siglo XX -sobre todo despu\u00e9s de que Polonia recobrara la\nindependencia tras la Primera Guerra Mundial- hizo de la rebeli\u00f3n contra\naquellos &#8222;deberes&#8221; uno de sus rasgos caracter\u00edsticos fundamentales.\nWitold Gombrowicz, seguramente el prosista polaco contampor\u00e1neo m\u00e1s destacado,\nde fama y significaci\u00f3n internacionales, hizo precisamente de la liberaci\u00f3n, del\n&#8222;desprenderse de lo polaco&#8221;, el tema principal de su innovadora\ncreaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tono\ndesconocido hasta entonces -lo grotesco ambivalente, el catastrofismo\nfilos\u00f3fico- aparece en la escritura de Bruno Schulz y de Stanis\u0142aw Ignacy\nWitkiewicz, cuya obra dram\u00e1tica anunciaba ya el &#8222;teatro del absurdo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede decirse que\nla literatura polaca de la \u00e9poca de los gobiernos comunistas se desarrolla por\ndos v\u00edas. Por un lado, la literatura de la emigraci\u00f3n (Mi\u0142osz, Gombrowicz,\nHerling-Grudzi\u0144ski, Ko\u0142akowski), libre de las limitaciones de la censura y\nlibre de toda &#8222;servidumbre ideol\u00f3gica&#8221;; por el otro, la literatura\nproducida en el pa\u00eds, que, por la fuerza de las cosas, ten\u00eda que encontrar para\ns\u00ed una forma de existir y un lenguaje que, a pesar de todas las limitaciones,\nle permitieran una expresi\u00f3n m\u00e1s o menos normal. El surgimiento, despu\u00e9s de\n1976, de la &#8222;circulaci\u00f3n alternativa&#8221; de la literatura -revistas y\neditoriales clandestinas e ilegales- de alguna manera salv\u00f3 la literatura\npolaca, y lo que es m\u00e1s, contribuy\u00f3 a los cambios hist\u00f3ricos que culminaron en 1989.<\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente,\nlas dif\u00edciles condiciones hist\u00f3ricas y de existencia para la libertad de\npalabra, enraizadas todav\u00eda en la tradici\u00f3n decimon\u00f3nica, contribuyeron a la\nformaci\u00f3n del fen\u00f3meno de la &#8222;escuela polaca de poes\u00eda&#8221;, cuya\nsignificaci\u00f3n e influencia a nivel mundial es dif\u00edcil sobrestimar, y cuyo rasgo\ncaracter\u00edstico m\u00e1s importante es la capacidad de hablar sobre los destinos del\nindividuo inserto en la trama de la historia, discurso que une en s\u00ed la\nperspectiva individual con la universal, la existencial y metaf\u00edsica con la\nhist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>La grotesca\ndramaturgia de S\u0142awomir Mro\u017cek registra este destino desde un punto de vista\ntotalmente diferente y con distinto lenguaje. Y todav\u00eda de otra forma habla de\n\u00e9l la &#8222;escuela polaca del reportaje&#8221;, que constituye un g\u00e9nero\ndistinto, muy popular en el mundo. La imagen la complementa la obra en prosa,\ntraducida a distintas lenguas, de Jerzy Andrzejewski, Jaros\u0142aw Iwaszkiewicz,\nTadeusz Konwicki, Andrzej Szczypiorski, Marek H\u0142asko. Tambi\u00e9n desde la ciencia\nficci\u00f3n -con una po\u00e9tica filos\u00f3fica propia y diferenciada-, la obra de\nStanis\u0142aw Lem, sin duda el escritor m\u00e1s importante de este g\u00e9nero a nivel\nmundial, da fe de ese destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la ca\u00edda del\ncomunismo en 1989, en la literatura polaca aparecen, o toman una fuerza de\nexpresi\u00f3n significativa, nuevas tendencias, de las cuales las m\u00e1s importantes e\ninteresantes parecen ser las que intentan buscar en la complejidad de la\nhistoria reciente ra\u00edces espirituales propias o una &#8222;patria chica&#8221;\npropia (las novelas de Pawe\u0142 Huelle, Stefan Chwin, Antoni Libera), as\u00ed como las\npruebas de trasladar a la literatura el lenguaje de los medios de comunicaci\u00f3n\nde masas contempor\u00e1neos, los signos y los h\u00e9roes de la cultura de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>La literatura\npolaca contempor\u00e1nea se desarrolla entre la tradici\u00f3n y la actualidad, entre el\n&#8222;deber&#8221; y la &#8222;revuelta&#8221;, entre la metaf\u00edsica y la historia;\nse trata de una literatura &#8222;en camino&#8221;, en marcha constante, una\nliteratura que aspira y desea lograr un entendimiento, registrar, perpetuar y\nsalvar la verdad sobre la aventura del hombre en el mundo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Teatro del\nabsurdo<\/p>\n\n\n\n<p>La carrera\nmundial de los dramas de S.I. Witkiewicz -Witkacy- (1885-1939) comenz\u00f3 apenas\nen los a\u00f1os 50 del siglo XX. Su estructura apela a la artificialidad de la\nrealidad teatral, y su absoluta renuncia a construir una ilusi\u00f3n, a la que\nantes se le reprochaba &#8222;incomprensi\u00f3n&#8221;, se acerc\u00f3 as\u00ed a la po\u00e9tica\ndel joven &#8222;teatro del absurdo&#8221;. Es m\u00e1s, la hecatombe de la Segunda\nGuerra Mundial y la posterior divisi\u00f3n de Europa parec\u00edan confirmar el\ncatastr\u00f3fico diagn\u00f3stico de Witkiewicz: el orden del viejo mundo, condenado al\nexterminio, hab\u00eda sido sustituido por una dictadura de masas aturdidas, y la\nrevoluci\u00f3n no hab\u00eda significado la liberaci\u00f3n ni siquiera para sus autores. El\nterror de estas predicciones de Witkacy se ve\u00eda &#8222;amansado&#8221; por el\nhumor negro t\u00edpico de la literatura de lo grotesco, tanto en sus novelas\n(Despedida del oto\u00f1o) como en sus obras esc\u00e9nicas, con Los zapateros a la\ncabeza. <\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo\ncaj\u00f3n se ha tratado de meter la dramaturgia de Witold Gombrowicz (1904-1969),\nque desde Ivonne, princesa de Borgo\u00f1a, pasando por El matrimonio, hasta\nOpereta, una de sus \u00faltimas obras, llev\u00f3 al teatro la problem\u00e1tica de sus\nnovelas. Las situaciones esc\u00e9nicas -relaciones &#8222;f\u00edsicas&#8221; directas entre\nactores- serv\u00edan de manera excelente a la transmisi\u00f3n de los principales\nelementos de la filosof\u00eda gombrowicziana, manifestaci\u00f3n de la mutua creaci\u00f3n de\nla gente por la gente -convenciones, roles sociales y las constantes pruebas de\nsubordinar a los otros a la propia imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n\n&#8222;teatro del absurdo&#8221; facilit\u00f3 el arranque internacional de los dramas\nde S\u0142awomir Mro\u017cek (1930), desde Tango, entusiastamente recibido en los teatros\neuropeos, hasta Los emigrantes. La verdad es que el mismo autor ha subrayado\nque pueden encontrase m\u00e1s cosas absurdas en la realidad (especialmente en la de\nla Polonia popular de los a\u00f1os 60) que en sus obras, sin embargo, el humor\ngrotesco fue tambi\u00e9n en su obra una respuesta a la deformaci\u00f3n del mundo\ncontempor\u00e1neo, a la disgregaci\u00f3n de las normas y los valores.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro dramaturgo\npolaco cuyas obras se representan con frecuencia en el mundo es Janusz G\u0142owacki\n(1938); prosista y guionista cinematogr\u00e1fico, en un principio, tom\u00f3 de sus\nantecesores la tendencia a crear situaciones divertidas que ilustraran temas\nsumamente serios y a tomar una distancia con los personajes apoyada en la\nburla. Ya en Ant\u00edgona en Nueva York se sirve de la alusi\u00f3n literaria, creando\nnuevos contextos para los protagonistas provenientes de las obras m\u00e1s\nimportantes de la dramaturgia mundial (Se emborrach\u00f3 Fortinbr\u00e1s, La cuarta\nhermana).<\/p>\n\n\n\n<p>Escuela polaca de\npoes\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Con el nombre de\n&#8222;escuela polaca de poes\u00eda&#8221;, creada, dicho sea de paso, fuera de\nPolonia, se define la creaci\u00f3n de un grupo de destacados poetas contempor\u00e1neos.\nNo se trata, sin embargo, de un t\u00e9rmino literario espec\u00edfico y no se refiere a\nun &#8222;grupo po\u00e9tico&#8221; o a una &#8222;tendencia&#8221;. Es m\u00e1s, si uno\ncompara las biograf\u00edas y los logros de los personajes mencionados aqu\u00ed, pueden apreciarse\nm\u00e1s diferencias que similitudes.<\/p>\n\n\n\n<p>Czeslaw Mi\u0142osz\n(1911-2004): testigo del siglo XX, conoci\u00f3 la amargura del destino del\nemigrante y ha sido honrado con innumerables premios, coronados por el Nobel en\n1980; ha tenido \u00e9xito tambi\u00e9n como ensayista, novelista, traductor; en su\npoes\u00eda, de g\u00e9nero variado y tem\u00e1tica extraordinariamente amplia, alcanza una\n&#8222;simplicidad genial&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Tadeusz R\u00f3\u017cewicz\n(1921): representante de la llamada &#8222;generaci\u00f3n de la guerra&#8221;,\nreconstruye el mundo de los valores y los cuestiona de nuevo; de su po\u00e9tica se\nextrajo el nombre de un innovador sistema po\u00e9tico (llamado &#8222;cuarto&#8221; o\n&#8222;r\u00f3\u017cewicziano&#8221;); dramaturgo (Kartoteka, El spaghetti y la espada) que\n&#8222;destruye&#8221; el teatro y todas sus trilladas convenciones; prosista.<\/p>\n\n\n\n<p>Julia Hartwig\n(1921): poeta, traductora, ensayista, autora de libros para ni\u00f1os y de una\nmonograf\u00eda sobre Apollinaire; personaje y obra que no caben en ninguna\nclasificaci\u00f3n, en el libro Destellos (2002) cre\u00f3 una forma aut\u00f3noma: una\nespecie de bloc de notas po\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Zbigniew Herbert\n(1924-1998): S\u00f3crates de la poes\u00eda; de cada situaci\u00f3n -sea tomada de lo\ncotidiano o de la mitolog\u00eda- extrae un reflexi\u00f3n \u00e9tica; ensayista y dramaturgo;\nel se\u00f1or Cogito, humilde protagonista de sus poemas, se convirti\u00f3 en un\npersonaje arquet\u00edpico, quiz\u00e1 el \u00fanico creado en la literatura de la segunda\nmitad del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Wis\u0142awa\nSzymborska (1923-2012): poes\u00eda modestamente dosificada, como el medicamento m\u00e1s\napreciado; siempre sorprendente: como la famosa y repetida reverencia de la\nceremonia de entrega del premio Nobel en 1996, que captura en un ir\u00f3nico\npar\u00e9ntesis de tono cient\u00edfico la fundamentaci\u00f3n de ese premio: &#8222;a una\npoes\u00eda que con una precisi\u00f3n ir\u00f3nica permite al contexto hist\u00f3rico y biol\u00f3gico\nmostrarse en los fragmentos de la realidad humana&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Adam Zagajewski\n(1945): de la contestaci\u00f3n juvenil a la belleza pura, elecci\u00f3n consciente de un\ncamino personal y propio hecha en el momento hist\u00f3rico m\u00e1s dif\u00edcil, en el que\nparec\u00eda que Solidaridad y soledad pod\u00eda ser el t\u00edtulo de un volumen de ensayos\ny no, como result\u00f3, el testimonio de una decisi\u00f3n tomada, condicionante de vida\ny creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es pues lo\nque une voces po\u00e9ticas tan diversas? La capacidad de hablar de las experiencias\ny elecciones m\u00e1s importantes del hombre: existenciales, \u00e9ticas, metaf\u00edsicas,\nreligiosas; la profundidad y la sabidur\u00eda de la reflexi\u00f3n, el peso de la\nproblem\u00e1tica, la diversidad y la riqueza de los medios art\u00edsticos. Y\nseguramente algo m\u00e1s: no habr\u00eda tenido lugar un fen\u00f3meno tan excepcional en la\nl\u00edrica mundial sin una &#8222;base&#8221;, es decir, sin un sinf\u00edn de poetas m\u00e1s,\nde ninguna manera peores -aunque por distintas razones menos conocidos-, as\u00ed\ncomo el sentimiento de que las palabras dirigidas al p\u00fablico no caen en el\nvac\u00edo, sino que son esperadas y verdaderamente necesarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Giedroyc y\nTurowicz<\/p>\n\n\n\n<p>Las condiciones\npol\u00edticas encontraban su reflejo directo en la actividad de la censura (Oficina\nCentral de Control de Publicaciones y Espect\u00e1culos), desaparecida en 1990. El\nsistema de injerencia en los textos, prohibici\u00f3n de publicaciones, e incluso\nmenci\u00f3n de los apellidos de algunos creadores -que dur\u00f3 m\u00e1s de medio siglo- habr\u00eda\nde provocar la absoluta subordinaci\u00f3n al poder de todas las manifestaciones de\nla actividad p\u00fablica. Contraponerse a la amenaza de una perturbaci\u00f3n permanente\nde la relaci\u00f3n entre el creador y el p\u00fablico supon\u00eda una labor penosa, dif\u00edcil\ny no muy vistosa, que se ve personificada en dos figuras, dos\n&#8222;hombres-instituci\u00f3n&#8221;, convertidos en un s\u00edmbolo.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi concepto,\nel papel del redactor no consiste s\u00f3lo en descubir en alguien el talento, es\nsobre todo un papel de tutor. Esta opini\u00f3n de Jerzy Giedroyc (1906-2000),\nfundador y redactor en jefe de la revista mensual &#8222;Kultura&#8221;,\npublicada por el Instituto Literario en Par\u00eds, puede aplicarse sin temor\ntambi\u00e9n a Jerzy Turowicz (1912-1999), redactor en jefe del cracoviano\n&#8222;Tygodnik Powszechny&#8221; -que lleva el modesto subt\u00edtulo: revista\nsocio-cultural cat\u00f3lica-. Ambos unieron la sensatez con la no aceptaci\u00f3n de\ncompromisos morales, una incre\u00edble laboriosidad con la m\u00e1s alta prueba de\nprofesionalidad, la consecuencia con la apertura a puntos de vista poco\npopulares. Con uno o con otro (y m\u00e1s frecuentemente con los dos) colaboraron\nquiz\u00e1 todas las figuras importantes de la cultura polaca. Ambos, de\n&#8222;esp\u00edritu joven&#8221; hasta sus \u00faltimos d\u00edas, trataron de dar forma a un\nfuturo en los a\u00f1os de cautiverio. Sus m\u00e9ritos no se limitan a su enorme\ncontribuci\u00f3n al cambio de sistema -que llegaron a ver- sino que incluyen\ntambi\u00e9n su influencia en la transformaci\u00f3n de la forma de ver la tradici\u00f3n y en\nlos intentos por definir la situaci\u00f3n delayosu propia filosof\u00eda del di\u00e1logo,\nllamada tambi\u00e9n filosof\u00eda del encuentro, e incluida en las obras Filosof\u00eda del\ndrama y Discusi\u00f3n sobre la existencia del hombre. En las reflexiones del padre\nTischner, la cuestiones \u00e9ticas ocuparon un sitio clave.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1980 se acerc\u00f3\na &#8222;Solidaridad&#8221;, creando los fundamentos axiol\u00f3gicos para su\nactividad. Tom\u00f3 parte en las asambleas del sindicato, se convirti\u00f3 en su\ncapell\u00e1n y present\u00f3 sus puntos de vista tanto en la prensa como en numerosos\nsermones pronunciados por todo el pa\u00eds. Fruto de esta actividad a caballo entre\nel periodismo y la homil\u00eda es la \u00c9tica de la solidaridad, traducida a muchos\nidiomas, y que llev\u00f3 ese espec\u00edfico ethos polaco m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras del\npa\u00eds. Despu\u00e9s de 1989, las publicaciones del padre Tischner se dirigieron a la\nprofundizaci\u00f3n de la transformaci\u00f3n social: apelaban a una toma conciencia de\nlos cambios provocados por el sistema de gobierno totalitario en todo el que\npermanec\u00eda bajo su influencia, as\u00ed como a vencer sus vestigios, definidos con\nel nombre de homo sovieticus.<\/p>\n\n\n\n<p>Bruno Schulz<\/p>\n\n\n\n<p>Casi toda su vida\nla pas\u00f3 en la provincial Drohobycz (cerca de Lvov), donde en 1942 fue asesinado\npor la Gestapo. Public\u00f3 apenas dos colecciones de cuentos: Las tiendas de color\ncanela (1934) y El sanatorio Bajo la Clepsidra (1937), escritas en una prosa fuertemente\nmetaforizada; las ilustr\u00f3 con una gr\u00e1fica igualmente misteriosa y saturada de\ns\u00edmbolos religiosos y er\u00f3ticos. Esta excepcional escritura del &#8222;mito\ninterior&#8221; sobrevivi\u00f3 a la guerra y Schulz alcanz\u00f3 fama internacional en la\nsegunda mitad del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>La escuela polaca\ndel reportaje period\u00edstico<\/p>\n\n\n\n<p>El reportaje\nperiod\u00edstico como fen\u00f3meno aut\u00f3nomo se form\u00f3 apenas en el siglo XX, y en la\nliteratura polaca ya en el periodo de entreguerras fue tratado como un\n&#8222;g\u00e9nero fronterizo&#8221; especialmente atractivo. Su relaci\u00f3n con las\nmemorias, narraciones y cr\u00f3nicas, tan populares en el siglo XIX, le posibilit\u00f3\nir m\u00e1s all\u00e1 del registro documental de la realidad casi inmediatamente. La\nconcentraci\u00f3n en los destinos de personajes aut\u00e9nticos, unida a la tendencia a\nla generalizaci\u00f3n, result\u00f3 ser una t\u00e9cnica narrativa que permit\u00eda el\ndiagn\u00f3stico literario de los tr\u00e1gicos eventos del siglo XX, siglo de\ntotalitarismos, guerras, holocausto.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de\nla &#8222;escuela polaca del reportaje period\u00edstico&#8221; estuvo ligado a los acontecimientos\nde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las obras de K. Pruszy\u0144ski o M.\nWa\u0144kowicz tienden claramente a la prosa de ficci\u00f3n. Distinto ser\u00eda el m\u00e9todo\nelegido por Zofia Na\u0142kowska en Medallones -asc\u00e9tico testimonio del holocausto-\ny Tadeusz Borowski -cuyas narraciones sobre el campo de concentraci\u00f3n fueron en\nprincipio consideradas como literatura documental-, quienes lanzaron una\nacusaci\u00f3n al mundo por tratar al hombre como una mercanc\u00eda. Gustaw\nHerling-Grudzinski utiliz\u00f3 sus experiencias en los campos de trabajo sovi\u00e9ticos\npara plantear de nuevo preguntas sobre cuestiones \u00e9ticas y religiosas\nfundamentales. La profundidad de la tem\u00e1tica de Otro mundo hace que la opini\u00f3n\nde Bertrand Russell, que incluy\u00f3 este libro entre los &#8222;m\u00e1s importantes y\nm\u00e1s destacados que hayan aparecido en el siglo XX&#8221;, no pierda actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En las obras\nincluidas en su libro Ante un tribunal desconocido Jan J\u00f3zef Szczepa\u0144ski evoca\nhechos aut\u00e9nticos -desde el sacrificio del padre Maksymilian Kolbe en Auschwitz\nhasta el crimen de la banda de Manson en la residencia californiana de Roman\nPola\u0144ski- para convertirlos en objeto de reflexi\u00f3n sobre la moral. El\nholocausto sigue estando presente en los destinos de los personajes descritos\npor Hanna Krall (Llegar a tiempo ante Dios, Bailar en boda ajena, La\nsubarrendada), pero sus libros no son \u00fanicamente una perpetuaci\u00f3n de la\nmemoria, sino un intento por entender el mundo contempor\u00e1neo. Un papel similar\nes el que cumplen los pa\u00edses ex\u00f3ticos en las obras de Ryszard Kapu\u015bci\u0144ski (El\nemperador, Szachinszach, El imperio). Acontecimientos lejanos en el tiempo,\ndistintas costumbres, revueltas pol\u00edticas, sirven para hacer una interpretaci\u00f3n\nde la existencia humana y del sentido de las transformaciones cada vez m\u00e1s\nviolentas de la realidad. Dicha perspectiva es seguramente el motivo principal\nde la popularidad de estos autores a nivel mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Solaris en\nHollywood<\/p>\n\n\n\n<p>La obra de\nStanis\u0142aw Lem (1921) es de lectura obligatoria y constituye una gran ocasi\u00f3n\npara los amantes de la ciencia ficci\u00f3n. Formado como m\u00e9dico y te\u00f3rico de la\nciencia, excelente conocedor de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, las matem\u00e1ticas, la\ncibern\u00e9tica, la astronom\u00eda y la f\u00edsica, Lem se ha convertido en un\n&#8222;buscador de sabidur\u00eda&#8221; universal, en un fil\u00f3sofo y explorador de los\ncaminos que traza ante la humanidad el desarrollo de la ciencia y la\ntecnolog\u00eda. Ha escrito varias decenas de vol\u00famenes de novelas, cuentos y dramas\nde ciencia ficci\u00f3n -traducidos a decenas de idiomas- que han entrado en el\ncanon de las obras de ciencia ficci\u00f3n m\u00e1s famosas del siglo XX (Solaris,\nCuentos de robots, Diarios de las estrellas, La voz del Se\u00f1or). Las f\u00e1bulas de\nsus novelas suelen ser serias, sin embargo, con frecuencia son grotescamente\ndivertidas; utilizan la estilizaci\u00f3n y el juego de las convenciones literarias,\nson siempre extraordinariamente atractivas desde el punto de vista literario,\nmantienen la tensi\u00f3n y son siempre ricas tambi\u00e9n en implicaciones filos\u00f3ficas.<\/p>\n\n\n\n<p>De Solaris\n(1961), la novela m\u00e1s popular de Lem, se han hecho dos adaptaciones cinematogr\u00e1ficas:\nen 1972, la film\u00f3 el legendario director sovi\u00e9tico Andriei Tarkovski. Llevar la\ngran visi\u00f3n de Lem a la pantalla result\u00f3 ser una tarea extraordinariamente\ndif\u00edcil, no s\u00f3lo por cuestiones art\u00edsticas. El poder comunista exigi\u00f3 a\nTarkovski una serie de cambios que alteraron la visi\u00f3n creadora de Lem. Sin\nembargo, la imagen recibi\u00f3 el Premio Especial del Jurado en el festival de\nCannes, obteniendo el t\u00edtulo de &#8222;la pel\u00edcula m\u00e1s inteligente y m\u00e1s\npenetrante de la historia del cine de ciencia ficci\u00f3n&#8221;. En 2002, la\nadaptaci\u00f3n de Solaris fue realizada por la pareja Soderbergh-Cameron para la\nTwentieth Century Fox. Vistas las dos pel\u00edculas, uno llega a la conclusi\u00f3n de\nque lo mejor es leer el libro&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>La magia del\nlugar <\/p>\n\n\n\n<p>La magia del\nlugar. \u00bfExiste algo as\u00ed y es eso lo que hace que los debuts literarios de mayor\nresonancia en los \u00faltimos a\u00f1os hayan despertado un vivo inter\u00e9s en varios\npa\u00edses? Con Gda\u0144sk est\u00e1 vinculado Hanemann, de Stefan Chwin (1949), publicado\nen 1995, as\u00ed como Weiser Dawidek, de Pawe\u0142 Huelle (1957), aparecido en 1987;\ncon el Gdansk de G\u00fcnter Grass, donde tambi\u00e9n se lleva a cabo la acci\u00f3n de El\ntambor de hojalata. No es necesario despojar a estos libros del aura de\nmisterio que les es propia para descubrir que la fuente de esa magia se puede\nracionalizar: es un honesto retorno al dif\u00edcil pasado, creado por gente de\ndistintas nacionalidades, culturas, religiones y lenguas, gente que alguna vez\nconvivi\u00f3 en un mismo sitio. Esa magia la alcanzan tambi\u00e9n otros lugares, como\nViena, Varsovia, Cracovia, descritos en la saga familiar de Joanna\nOlczak-Ronikier En el jard\u00edn de la memoria. El \u00e9xito de este libro entre los\nlectores lo hizo acreedor al Nike -el premio literario polaco m\u00e1s importante-\nen 2002, y le permiti\u00f3 vender los derechos de traducci\u00f3n a 12 idiomas. Todo\nesto confirma el triunfo, no del lugar, desde luego, sino de esa literatura que\nse enfrenta a la destrucci\u00f3n, el exterminio, la crueldad de la historia y el\nolvido.<\/p>\n\n\n\n<p>Zbigniew Herbert<\/p>\n\n\n\n<p>Mensaje del se\u00f1or\nCogito<\/p>\n\n\n\n<p>Ve adonde fueron\naqu\u00e9llos hasta el conf\u00edn oscuro<\/p>\n\n\n\n<p>tras el vellocino\nde oro de la nada tu \u00faltimo trofeo<\/p>\n\n\n\n<p>ve de pie entre\nlos ca\u00eddos<\/p>\n\n\n\n<p>entre los que dan\nla espalda o que no son sino polvo<\/p>\n\n\n\n<p>no te salvaste\npara vivir<\/p>\n\n\n\n<p>tienes poco\ntiempo hay que dar fe<\/p>\n\n\n\n<p>s\u00e9 valiente\ncuando la raz\u00f3n falle s\u00e9 valiente<\/p>\n\n\n\n<p>al final es lo\n\u00fanico que cuenta<\/p>\n\n\n\n<p>y que tu\nimpotente Ira sea como el mar <\/p>\n\n\n\n<p>tantas veces como\noigas la voz de los humillados y heridos<\/p>\n\n\n\n<p>(&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p>evita la frialdad\nde coraz\u00f3n ama el manantial de la ma\u00f1ana<\/p>\n\n\n\n<p>el ave sin nombre\nconocido el roble invernal<\/p>\n\n\n\n<p>la luz en el muro\nel esplendor del cielo<\/p>\n\n\n\n<p>no necesitan tu\nc\u00e1lido aliento<\/p>\n\n\n\n<p>est\u00e1n para\ndecirte: nadie te dar\u00e1 consuelo<\/p>\n\n\n\n<p>est\u00e1 alerta:\ncuando la luz en los montes d\u00e9 la se\u00f1al lev\u00e1ntate y v\u00e9<\/p>\n\n\n\n<p>mientras la\nsangre d\u00e9 vueltas en tu pecho a tu oscura estrella<\/p>\n\n\n\n<p>repite los\nantiguos sortilegios de los hombres los cuentos y leyendas<\/p>\n\n\n\n<p>pues as\u00ed\nconquistar\u00e1s el bien que no conquistar\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<p>repite las\ngrandes palabras repite con empe\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<p>como aquellos que\nandando en el desierto murieron en la arena<\/p>\n\n\n\n<p>te premiar\u00e1n por\nello con lo que tengan a mano<\/p>\n\n\n\n<p>un azote de risas\nun asesinato en la basura<\/p>\n\n\n\n<p>ve pues s\u00f3lo as\u00ed\nte aceptar\u00e1n entre los cr\u00e1neos helados<\/p>\n\n\n\n<p>entre tus\nantepasados: Gilgamesh H\u00e9ctor Rolando<\/p>\n\n\n\n<p>defensores del\nreino sin confines y de la ciudad de las cenizas<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 fiel Ve<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de\nGerardo Beltr\u00e1n y Abel A. Murcia Soriano]<\/p>\n\n\n\n<p>Czes\u0142aw Mi\u0142osz<\/p>\n\n\n\n<p>Tan poco<\/p>\n\n\n\n<p>Dije tan poco.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas cortos.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas cortos,<\/p>\n\n\n\n<p>Noches cortas,<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os cortos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dije tan poco,<\/p>\n\n\n\n<p>No llegu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Cans\u00f3 a mi\ncoraz\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>El entusiasmo,<\/p>\n\n\n\n<p>El desconsuelo,<\/p>\n\n\n\n<p>El celo,<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>La boca del\nleviat\u00e1n <\/p>\n\n\n\n<p>Se cerr\u00f3 sobre\nm\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Yac\u00ed desnudo en\nlas playas<\/p>\n\n\n\n<p>De islas\ndesiertas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llev\u00f3 consigo\nal abismo<\/p>\n\n\n\n<p>La blanca ballena\ndel mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora no s\u00e9<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 fue lo\nverdadero.<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de\nGerardo Beltr\u00e1n]<\/p>\n\n\n\n<p>Wis\u0142awa\nSzymborska<\/p>\n\n\n\n<p>Un gato en un\npiso vac\u00edo<\/p>\n\n\n\n<p>Morir, eso no se\nle hace a un gato.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque qu\u00e9 puede\nhacer un gato<\/p>\n\n\n\n<p>en un piso vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Trepar por las\nparedes.<\/p>\n\n\n\n<p>Restregarse entre\nlos muebles.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que nada\nha cambiado<\/p>\n\n\n\n<p>y, sin embargo,\nha cambiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Que nada se ha\nmovido,<\/p>\n\n\n\n<p>pero est\u00e1\ndescolocado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por la noche la\nl\u00e1mpara ya no se enciende.<\/p>\n\n\n\n<p>Se oyen pasos en\nla escalera,<\/p>\n\n\n\n<p>pero no son \u00e9sos.<\/p>\n\n\n\n<p>La mano que pone\nel pescado en el plato<\/p>\n\n\n\n<p>tampoco es\naquella que lo pon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo aqu\u00ed que\nno empieza <\/p>\n\n\n\n<p>a la hora de\nsiempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo que no\nocurre<\/p>\n\n\n\n<p>como deber\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hab\u00eda\nalguien que estaba y estaba,<\/p>\n\n\n\n<p>que de repente se\nfue<\/p>\n\n\n\n<p>e insistentemente\nno est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha buscado en\ntodos los armarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha recorrido\nla estanter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha husmeado\ndebajo de la alfombra y se ha mirado.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso se ha\nroto la prohibici\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>y se han\ndesparramado los papeles.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 m\u00e1s se puede\nhacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Dormir y esperar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya ver\u00e1 cuando\nregrese,<\/p>\n\n\n\n<p>ya ver\u00e1 cuando\naparezca.<\/p>\n\n\n\n<p>Se va a enterar<\/p>\n\n\n\n<p>de que eso no se\nle puede hacer a un gato.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir\u00e1 hacia \u00e9l<\/p>\n\n\n\n<p>como si no\nquisiera, <\/p>\n\n\n\n<p>despacito,<\/p>\n\n\n\n<p>con las patas muy\nofendidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y nada de saltos\nni maullidos al principio.<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de\nAbel A. Murcia Soriano]<\/p>\n\n\n\n<p>Tadeusz R\u00f3\u017cewicz<\/p>\n\n\n\n<p>Qui\u00e9n es poeta<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque escribe versos<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que no\nlos escribe<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque rompe las cadenas<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que se\nlas pone<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque cree<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que creer\nno puede<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque ha mentido<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel a quien\nhan mentido<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque tiene boca<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que se\ntraga la verdad<\/p>\n\n\n\n<p>aquel que ha\nca\u00eddo<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que se\nlevanta<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque se va<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que irse\nno puede<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de\nGerardo Beltr\u00e1n]<\/p>\n\n\n\n<p>Adam Zagajewski<\/p>\n\n\n\n<p>Carta de un\nlector<\/p>\n\n\n\n<p>Demasiado sobre\nla muerte,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre las\nsombras.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe sobre la\nvida,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre un d\u00eda\ncualquiera,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre el deseo de\norden.<\/p>\n\n\n\n<p>(&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p>Mira,<\/p>\n\n\n\n<p>naciones api\u00f1adas<\/p>\n\n\n\n<p>en estadios\nestrechos<\/p>\n\n\n\n<p>cantan himnos de\nodio.<\/p>\n\n\n\n<p>Demasiada m\u00fasica,<\/p>\n\n\n\n<p>muy poco acuerdo,\npaz,<\/p>\n\n\n\n<p>entendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe sobre los\nmomentos<\/p>\n\n\n\n<p>en que las\npasarelas de la amistad<\/p>\n\n\n\n<p>parecen m\u00e1s\nduraderas<\/p>\n\n\n\n<p>que la\ndesesperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe sobre el\namor,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre las tardes\nlargas,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre la\nmadrugada,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre los\n\u00e1rboles,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre la\ninagotable paciencia<\/p>\n\n\n\n<p>de la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>La literatura\npolaca debe, para lo bueno y para lo malo, su variedad y su especificidad, su\nfascinante heterogeneidad, pero tambi\u00e9n el hermetismo que le dificulta una\ncarrera a nivel mundial, a su relaci\u00f3n con la compleja y dram\u00e1tica historia de\nPolonia. Desde sus principios -y los primeros textos literarios escritos en\npolaco provienen del siglo XIII- hasta el ocaso del siglo XVIII, la literatura\npolaca, la literatura de un pa\u00eds libre (que en el siglo XVI lleg\u00f3 incluso a ser\nuna potencia), experimenta todas las aventuras y las transformaciones de la\nliteratura europea, produciendo poetas a la medida de la \u00e9poca, como Jan\nKochanowski, Miko\u0142aj S\u0119p Sarzy\u0144ski o Ignacy Krasicki, incluidos en la\nvanguardia europea de creadores del Renacimiento, el Barroco y la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El ocaso del\nsiglo XVIII, cuando Polonia pierde la independencia y deja de existir como pa\u00eds\ndurante m\u00e1s de 120 a\u00f1os, traer\u00e1 consigo una situaci\u00f3n extraordinaria, abundante\nen consecuencias vivificantes, pero tambi\u00e9n letales para la literatura. Para\nuna naci\u00f3n privada de un estado y de todas sus instituciones, el escritor se\nconvierte pr\u00e1cticamente en todo: l\u00edder espiritual (y muchas veces tambi\u00e9n\npol\u00edtico), autoridad moral, legislador, gu\u00eda. La literatura se convierte en la\n\u00fanica forma de expresi\u00f3n y conservaci\u00f3n de la identidad cultural nacional; la\nlengua, en la \u00fanica patria. Esto provoca que en la literatura polaca del siglo\nXIX -como nunca antes ni despu\u00e9s- la palabra del poeta alcance el nivel del\nbien m\u00e1s alto, del derecho, de la verdad, casi de la revelaci\u00f3n. El poeta se\nconvierte en &#8222;inspirado divino y profeta&#8221; nacional, la literatura, en\n&#8222;servicio, mensaje, misi\u00f3n&#8221;. Esa tarea la pod\u00edan llevar a cabo s\u00f3lo\nlos m\u00e1s grandes, los m\u00e1s geniales poetas del siglo XIX: Adam Mickiewicz,\nJuliusz S\u0142owacki, Zygmunt Krasi\u0144ski, Cyprian Kamil Norwid.<\/p>\n\n\n\n<p>Cargada con una\nresponsabilidad patri\u00f3tica, la literatura se enfrentar\u00e1 desde entonces, y en\ndistintos momentos de la historia polaca, a la presi\u00f3n del pueblo -o se\nrebelar\u00e1 contra su peso. Entre este &#8222;deber&#8221; y esa\n&#8222;rebeli\u00f3n&#8221;, se extiende un terreno, excepcionalmente rico -ideol\u00f3gica\ny est\u00e9ticamente-, en el que funcionan hasta hoy la poes\u00eda, la prosa y el teatro\npolacos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este dilema y\neste drama, que va de la universalidad al hermetismo, ilustran por ejemplo los\ndestinos y la significaci\u00f3n europea de los primeros polacos galardonados con el\nNobel de literatura. Henryk Sienkiewicz (1846-1916), autor de novelas\nvertiginosamente populares sobre la historia de Polonia, &#8222;escritas para\nconsuelo de los corazones&#8221; (y que hasta hoy siguen siendo los libros m\u00e1s\nle\u00eddos en el pa\u00eds), alcanz\u00f3 fama mundial gracias a Quo Vadis, novela que\nmuestra la formaci\u00f3n del cristianismo y que ha sido llevada al cine varias\nveces, entre otras en Italia, Estados Unidos y Polonia. En 1905 ha ganado el\npremio Nobel. Tambien W\u0142adyslaw Stanis\u0142aw Reymont (1867-1925) fue premiado por\nla epopeya Campesinos, libre de los secretos y los problemas polacos.<\/p>\n\n\n\n<p>La literatura\npolaca del siglo XX -sobre todo despu\u00e9s de que Polonia recobrara la\nindependencia tras la Primera Guerra Mundial- hizo de la rebeli\u00f3n contra\naquellos &#8222;deberes&#8221; uno de sus rasgos caracter\u00edsticos fundamentales.\nWitold Gombrowicz, seguramente el prosista polaco contampor\u00e1neo m\u00e1s destacado,\nde fama y significaci\u00f3n internacionales, hizo precisamente de la liberaci\u00f3n, del\n&#8222;desprenderse de lo polaco&#8221;, el tema principal de su innovadora\ncreaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tono\ndesconocido hasta entonces -lo grotesco ambivalente, el catastrofismo\nfilos\u00f3fico- aparece en la escritura de Bruno Schulz y de Stanis\u0142aw Ignacy\nWitkiewicz, cuya obra dram\u00e1tica anunciaba ya el &#8222;teatro del absurdo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede decirse que\nla literatura polaca de la \u00e9poca de los gobiernos comunistas se desarrolla por\ndos v\u00edas. Por un lado, la literatura de la emigraci\u00f3n (Mi\u0142osz, Gombrowicz,\nHerling-Grudzi\u0144ski, Ko\u0142akowski), libre de las limitaciones de la censura y\nlibre de toda &#8222;servidumbre ideol\u00f3gica&#8221;; por el otro, la literatura\nproducida en el pa\u00eds, que, por la fuerza de las cosas, ten\u00eda que encontrar para\ns\u00ed una forma de existir y un lenguaje que, a pesar de todas las limitaciones,\nle permitieran una expresi\u00f3n m\u00e1s o menos normal. El surgimiento, despu\u00e9s de\n1976, de la &#8222;circulaci\u00f3n alternativa&#8221; de la literatura -revistas y\neditoriales clandestinas e ilegales- de alguna manera salv\u00f3 la literatura\npolaca, y lo que es m\u00e1s, contribuy\u00f3 a los cambios hist\u00f3ricos que culminaron en 1989.<\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente,\nlas dif\u00edciles condiciones hist\u00f3ricas y de existencia para la libertad de\npalabra, enraizadas todav\u00eda en la tradici\u00f3n decimon\u00f3nica, contribuyeron a la\nformaci\u00f3n del fen\u00f3meno de la &#8222;escuela polaca de poes\u00eda&#8221;, cuya\nsignificaci\u00f3n e influencia a nivel mundial es dif\u00edcil sobrestimar, y cuyo rasgo\ncaracter\u00edstico m\u00e1s importante es la capacidad de hablar sobre los destinos del\nindividuo inserto en la trama de la historia, discurso que une en s\u00ed la\nperspectiva individual con la universal, la existencial y metaf\u00edsica con la\nhist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>La grotesca\ndramaturgia de S\u0142awomir Mro\u017cek registra este destino desde un punto de vista\ntotalmente diferente y con distinto lenguaje. Y todav\u00eda de otra forma habla de\n\u00e9l la &#8222;escuela polaca del reportaje&#8221;, que constituye un g\u00e9nero\ndistinto, muy popular en el mundo. La imagen la complementa la obra en prosa,\ntraducida a distintas lenguas, de Jerzy Andrzejewski, Jaros\u0142aw Iwaszkiewicz,\nTadeusz Konwicki, Andrzej Szczypiorski, Marek H\u0142asko. Tambi\u00e9n desde la ciencia\nficci\u00f3n -con una po\u00e9tica filos\u00f3fica propia y diferenciada-, la obra de\nStanis\u0142aw Lem, sin duda el escritor m\u00e1s importante de este g\u00e9nero a nivel\nmundial, da fe de ese destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la ca\u00edda del\ncomunismo en 1989, en la literatura polaca aparecen, o toman una fuerza de\nexpresi\u00f3n significativa, nuevas tendencias, de las cuales las m\u00e1s importantes e\ninteresantes parecen ser las que intentan buscar en la complejidad de la\nhistoria reciente ra\u00edces espirituales propias o una &#8222;patria chica&#8221;\npropia (las novelas de Pawe\u0142 Huelle, Stefan Chwin, Antoni Libera), as\u00ed como las\npruebas de trasladar a la literatura el lenguaje de los medios de comunicaci\u00f3n\nde masas contempor\u00e1neos, los signos y los h\u00e9roes de la cultura de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>La literatura\npolaca contempor\u00e1nea se desarrolla entre la tradici\u00f3n y la actualidad, entre el\n&#8222;deber&#8221; y la &#8222;revuelta&#8221;, entre la metaf\u00edsica y la historia;\nse trata de una literatura &#8222;en camino&#8221;, en marcha constante, una\nliteratura que aspira y desea lograr un entendimiento, registrar, perpetuar y\nsalvar la verdad sobre la aventura del hombre en el mundo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Teatro del\nabsurdo<\/p>\n\n\n\n<p>La carrera\nmundial de los dramas de S.I. Witkiewicz -Witkacy- (1885-1939) comenz\u00f3 apenas\nen los a\u00f1os 50 del siglo XX. Su estructura apela a la artificialidad de la\nrealidad teatral, y su absoluta renuncia a construir una ilusi\u00f3n, a la que\nantes se le reprochaba &#8222;incomprensi\u00f3n&#8221;, se acerc\u00f3 as\u00ed a la po\u00e9tica\ndel joven &#8222;teatro del absurdo&#8221;. Es m\u00e1s, la hecatombe de la Segunda\nGuerra Mundial y la posterior divisi\u00f3n de Europa parec\u00edan confirmar el\ncatastr\u00f3fico diagn\u00f3stico de Witkiewicz: el orden del viejo mundo, condenado al\nexterminio, hab\u00eda sido sustituido por una dictadura de masas aturdidas, y la\nrevoluci\u00f3n no hab\u00eda significado la liberaci\u00f3n ni siquiera para sus autores. El\nterror de estas predicciones de Witkacy se ve\u00eda &#8222;amansado&#8221; por el\nhumor negro t\u00edpico de la literatura de lo grotesco, tanto en sus novelas\n(Despedida del oto\u00f1o) como en sus obras esc\u00e9nicas, con Los zapateros a la\ncabeza. <\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo\ncaj\u00f3n se ha tratado de meter la dramaturgia de Witold Gombrowicz (1904-1969),\nque desde Ivonne, princesa de Borgo\u00f1a, pasando por El matrimonio, hasta\nOpereta, una de sus \u00faltimas obras, llev\u00f3 al teatro la problem\u00e1tica de sus\nnovelas. Las situaciones esc\u00e9nicas -relaciones &#8222;f\u00edsicas&#8221; directas entre\nactores- serv\u00edan de manera excelente a la transmisi\u00f3n de los principales\nelementos de la filosof\u00eda gombrowicziana, manifestaci\u00f3n de la mutua creaci\u00f3n de\nla gente por la gente -convenciones, roles sociales y las constantes pruebas de\nsubordinar a los otros a la propia imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n\n&#8222;teatro del absurdo&#8221; facilit\u00f3 el arranque internacional de los dramas\nde S\u0142awomir Mro\u017cek (1930), desde Tango, entusiastamente recibido en los teatros\neuropeos, hasta Los emigrantes. La verdad es que el mismo autor ha subrayado\nque pueden encontrase m\u00e1s cosas absurdas en la realidad (especialmente en la de\nla Polonia popular de los a\u00f1os 60) que en sus obras, sin embargo, el humor\ngrotesco fue tambi\u00e9n en su obra una respuesta a la deformaci\u00f3n del mundo\ncontempor\u00e1neo, a la disgregaci\u00f3n de las normas y los valores.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro dramaturgo\npolaco cuyas obras se representan con frecuencia en el mundo es Janusz G\u0142owacki\n(1938); prosista y guionista cinematogr\u00e1fico, en un principio, tom\u00f3 de sus\nantecesores la tendencia a crear situaciones divertidas que ilustraran temas\nsumamente serios y a tomar una distancia con los personajes apoyada en la\nburla. Ya en Ant\u00edgona en Nueva York se sirve de la alusi\u00f3n literaria, creando\nnuevos contextos para los protagonistas provenientes de las obras m\u00e1s\nimportantes de la dramaturgia mundial (Se emborrach\u00f3 Fortinbr\u00e1s, La cuarta\nhermana).<\/p>\n\n\n\n<p>Escuela polaca de\npoes\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Con el nombre de\n&#8222;escuela polaca de poes\u00eda&#8221;, creada, dicho sea de paso, fuera de\nPolonia, se define la creaci\u00f3n de un grupo de destacados poetas contempor\u00e1neos.\nNo se trata, sin embargo, de un t\u00e9rmino literario espec\u00edfico y no se refiere a\nun &#8222;grupo po\u00e9tico&#8221; o a una &#8222;tendencia&#8221;. Es m\u00e1s, si uno\ncompara las biograf\u00edas y los logros de los personajes mencionados aqu\u00ed, pueden apreciarse\nm\u00e1s diferencias que similitudes.<\/p>\n\n\n\n<p>Czeslaw Mi\u0142osz\n(1911-2004): testigo del siglo XX, conoci\u00f3 la amargura del destino del\nemigrante y ha sido honrado con innumerables premios, coronados por el Nobel en\n1980; ha tenido \u00e9xito tambi\u00e9n como ensayista, novelista, traductor; en su\npoes\u00eda, de g\u00e9nero variado y tem\u00e1tica extraordinariamente amplia, alcanza una\n&#8222;simplicidad genial&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Tadeusz R\u00f3\u017cewicz\n(1921): representante de la llamada &#8222;generaci\u00f3n de la guerra&#8221;,\nreconstruye el mundo de los valores y los cuestiona de nuevo; de su po\u00e9tica se\nextrajo el nombre de un innovador sistema po\u00e9tico (llamado &#8222;cuarto&#8221; o\n&#8222;r\u00f3\u017cewicziano&#8221;); dramaturgo (Kartoteka, El spaghetti y la espada) que\n&#8222;destruye&#8221; el teatro y todas sus trilladas convenciones; prosista.<\/p>\n\n\n\n<p>Julia Hartwig\n(1921): poeta, traductora, ensayista, autora de libros para ni\u00f1os y de una\nmonograf\u00eda sobre Apollinaire; personaje y obra que no caben en ninguna\nclasificaci\u00f3n, en el libro Destellos (2002) cre\u00f3 una forma aut\u00f3noma: una\nespecie de bloc de notas po\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Zbigniew Herbert\n(1924-1998): S\u00f3crates de la poes\u00eda; de cada situaci\u00f3n -sea tomada de lo\ncotidiano o de la mitolog\u00eda- extrae un reflexi\u00f3n \u00e9tica; ensayista y dramaturgo;\nel se\u00f1or Cogito, humilde protagonista de sus poemas, se convirti\u00f3 en un\npersonaje arquet\u00edpico, quiz\u00e1 el \u00fanico creado en la literatura de la segunda\nmitad del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Wis\u0142awa\nSzymborska (1923-2012): poes\u00eda modestamente dosificada, como el medicamento m\u00e1s\napreciado; siempre sorprendente: como la famosa y repetida reverencia de la\nceremonia de entrega del premio Nobel en 1996, que captura en un ir\u00f3nico\npar\u00e9ntesis de tono cient\u00edfico la fundamentaci\u00f3n de ese premio: &#8222;a una\npoes\u00eda que con una precisi\u00f3n ir\u00f3nica permite al contexto hist\u00f3rico y biol\u00f3gico\nmostrarse en los fragmentos de la realidad humana&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Adam Zagajewski\n(1945): de la contestaci\u00f3n juvenil a la belleza pura, elecci\u00f3n consciente de un\ncamino personal y propio hecha en el momento hist\u00f3rico m\u00e1s dif\u00edcil, en el que\nparec\u00eda que Solidaridad y soledad pod\u00eda ser el t\u00edtulo de un volumen de ensayos\ny no, como result\u00f3, el testimonio de una decisi\u00f3n tomada, condicionante de vida\ny creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es pues lo\nque une voces po\u00e9ticas tan diversas? La capacidad de hablar de las experiencias\ny elecciones m\u00e1s importantes del hombre: existenciales, \u00e9ticas, metaf\u00edsicas,\nreligiosas; la profundidad y la sabidur\u00eda de la reflexi\u00f3n, el peso de la\nproblem\u00e1tica, la diversidad y la riqueza de los medios art\u00edsticos. Y\nseguramente algo m\u00e1s: no habr\u00eda tenido lugar un fen\u00f3meno tan excepcional en la\nl\u00edrica mundial sin una &#8222;base&#8221;, es decir, sin un sinf\u00edn de poetas m\u00e1s,\nde ninguna manera peores -aunque por distintas razones menos conocidos-, as\u00ed\ncomo el sentimiento de que las palabras dirigidas al p\u00fablico no caen en el\nvac\u00edo, sino que son esperadas y verdaderamente necesarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Giedroyc y\nTurowicz<\/p>\n\n\n\n<p>Las condiciones\npol\u00edticas encontraban su reflejo directo en la actividad de la censura (Oficina\nCentral de Control de Publicaciones y Espect\u00e1culos), desaparecida en 1990. El\nsistema de injerencia en los textos, prohibici\u00f3n de publicaciones, e incluso\nmenci\u00f3n de los apellidos de algunos creadores -que dur\u00f3 m\u00e1s de medio siglo- habr\u00eda\nde provocar la absoluta subordinaci\u00f3n al poder de todas las manifestaciones de\nla actividad p\u00fablica. Contraponerse a la amenaza de una perturbaci\u00f3n permanente\nde la relaci\u00f3n entre el creador y el p\u00fablico supon\u00eda una labor penosa, dif\u00edcil\ny no muy vistosa, que se ve personificada en dos figuras, dos\n&#8222;hombres-instituci\u00f3n&#8221;, convertidos en un s\u00edmbolo.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi concepto,\nel papel del redactor no consiste s\u00f3lo en descubir en alguien el talento, es\nsobre todo un papel de tutor. Esta opini\u00f3n de Jerzy Giedroyc (1906-2000),\nfundador y redactor en jefe de la revista mensual &#8222;Kultura&#8221;,\npublicada por el Instituto Literario en Par\u00eds, puede aplicarse sin temor\ntambi\u00e9n a Jerzy Turowicz (1912-1999), redactor en jefe del cracoviano\n&#8222;Tygodnik Powszechny&#8221; -que lleva el modesto subt\u00edtulo: revista\nsocio-cultural cat\u00f3lica-. Ambos unieron la sensatez con la no aceptaci\u00f3n de\ncompromisos morales, una incre\u00edble laboriosidad con la m\u00e1s alta prueba de\nprofesionalidad, la consecuencia con la apertura a puntos de vista poco\npopulares. Con uno o con otro (y m\u00e1s frecuentemente con los dos) colaboraron\nquiz\u00e1 todas las figuras importantes de la cultura polaca. Ambos, de\n&#8222;esp\u00edritu joven&#8221; hasta sus \u00faltimos d\u00edas, trataron de dar forma a un\nfuturo en los a\u00f1os de cautiverio. Sus m\u00e9ritos no se limitan a su enorme\ncontribuci\u00f3n al cambio de sistema -que llegaron a ver- sino que incluyen\ntambi\u00e9n su influencia en la transformaci\u00f3n de la forma de ver la tradici\u00f3n y en\nlos intentos por definir la situaci\u00f3n delayosu propia filosof\u00eda del di\u00e1logo,\nllamada tambi\u00e9n filosof\u00eda del encuentro, e incluida en las obras Filosof\u00eda del\ndrama y Discusi\u00f3n sobre la existencia del hombre. En las reflexiones del padre\nTischner, la cuestiones \u00e9ticas ocuparon un sitio clave.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1980 se acerc\u00f3\na &#8222;Solidaridad&#8221;, creando los fundamentos axiol\u00f3gicos para su\nactividad. Tom\u00f3 parte en las asambleas del sindicato, se convirti\u00f3 en su\ncapell\u00e1n y present\u00f3 sus puntos de vista tanto en la prensa como en numerosos\nsermones pronunciados por todo el pa\u00eds. Fruto de esta actividad a caballo entre\nel periodismo y la homil\u00eda es la \u00c9tica de la solidaridad, traducida a muchos\nidiomas, y que llev\u00f3 ese espec\u00edfico ethos polaco m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras del\npa\u00eds. Despu\u00e9s de 1989, las publicaciones del padre Tischner se dirigieron a la\nprofundizaci\u00f3n de la transformaci\u00f3n social: apelaban a una toma conciencia de\nlos cambios provocados por el sistema de gobierno totalitario en todo el que\npermanec\u00eda bajo su influencia, as\u00ed como a vencer sus vestigios, definidos con\nel nombre de homo sovieticus.<\/p>\n\n\n\n<p>Bruno Schulz<\/p>\n\n\n\n<p>Casi toda su vida\nla pas\u00f3 en la provincial Drohobycz (cerca de Lvov), donde en 1942 fue asesinado\npor la Gestapo. Public\u00f3 apenas dos colecciones de cuentos: Las tiendas de color\ncanela (1934) y El sanatorio Bajo la Clepsidra (1937), escritas en una prosa fuertemente\nmetaforizada; las ilustr\u00f3 con una gr\u00e1fica igualmente misteriosa y saturada de\ns\u00edmbolos religiosos y er\u00f3ticos. Esta excepcional escritura del &#8222;mito\ninterior&#8221; sobrevivi\u00f3 a la guerra y Schulz alcanz\u00f3 fama internacional en la\nsegunda mitad del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>La escuela polaca\ndel reportaje period\u00edstico<\/p>\n\n\n\n<p>El reportaje\nperiod\u00edstico como fen\u00f3meno aut\u00f3nomo se form\u00f3 apenas en el siglo XX, y en la\nliteratura polaca ya en el periodo de entreguerras fue tratado como un\n&#8222;g\u00e9nero fronterizo&#8221; especialmente atractivo. Su relaci\u00f3n con las\nmemorias, narraciones y cr\u00f3nicas, tan populares en el siglo XIX, le posibilit\u00f3\nir m\u00e1s all\u00e1 del registro documental de la realidad casi inmediatamente. La\nconcentraci\u00f3n en los destinos de personajes aut\u00e9nticos, unida a la tendencia a\nla generalizaci\u00f3n, result\u00f3 ser una t\u00e9cnica narrativa que permit\u00eda el\ndiagn\u00f3stico literario de los tr\u00e1gicos eventos del siglo XX, siglo de\ntotalitarismos, guerras, holocausto.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de\nla &#8222;escuela polaca del reportaje period\u00edstico&#8221; estuvo ligado a los acontecimientos\nde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las obras de K. Pruszy\u0144ski o M.\nWa\u0144kowicz tienden claramente a la prosa de ficci\u00f3n. Distinto ser\u00eda el m\u00e9todo\nelegido por Zofia Na\u0142kowska en Medallones -asc\u00e9tico testimonio del holocausto-\ny Tadeusz Borowski -cuyas narraciones sobre el campo de concentraci\u00f3n fueron en\nprincipio consideradas como literatura documental-, quienes lanzaron una\nacusaci\u00f3n al mundo por tratar al hombre como una mercanc\u00eda. Gustaw\nHerling-Grudzinski utiliz\u00f3 sus experiencias en los campos de trabajo sovi\u00e9ticos\npara plantear de nuevo preguntas sobre cuestiones \u00e9ticas y religiosas\nfundamentales. La profundidad de la tem\u00e1tica de Otro mundo hace que la opini\u00f3n\nde Bertrand Russell, que incluy\u00f3 este libro entre los &#8222;m\u00e1s importantes y\nm\u00e1s destacados que hayan aparecido en el siglo XX&#8221;, no pierda actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En las obras\nincluidas en su libro Ante un tribunal desconocido Jan J\u00f3zef Szczepa\u0144ski evoca\nhechos aut\u00e9nticos -desde el sacrificio del padre Maksymilian Kolbe en Auschwitz\nhasta el crimen de la banda de Manson en la residencia californiana de Roman\nPola\u0144ski- para convertirlos en objeto de reflexi\u00f3n sobre la moral. El\nholocausto sigue estando presente en los destinos de los personajes descritos\npor Hanna Krall (Llegar a tiempo ante Dios, Bailar en boda ajena, La\nsubarrendada), pero sus libros no son \u00fanicamente una perpetuaci\u00f3n de la\nmemoria, sino un intento por entender el mundo contempor\u00e1neo. Un papel similar\nes el que cumplen los pa\u00edses ex\u00f3ticos en las obras de Ryszard Kapu\u015bci\u0144ski (El\nemperador, Szachinszach, El imperio). Acontecimientos lejanos en el tiempo,\ndistintas costumbres, revueltas pol\u00edticas, sirven para hacer una interpretaci\u00f3n\nde la existencia humana y del sentido de las transformaciones cada vez m\u00e1s\nviolentas de la realidad. Dicha perspectiva es seguramente el motivo principal\nde la popularidad de estos autores a nivel mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Solaris en\nHollywood<\/p>\n\n\n\n<p>La obra de\nStanis\u0142aw Lem (1921) es de lectura obligatoria y constituye una gran ocasi\u00f3n\npara los amantes de la ciencia ficci\u00f3n. Formado como m\u00e9dico y te\u00f3rico de la\nciencia, excelente conocedor de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, las matem\u00e1ticas, la\ncibern\u00e9tica, la astronom\u00eda y la f\u00edsica, Lem se ha convertido en un\n&#8222;buscador de sabidur\u00eda&#8221; universal, en un fil\u00f3sofo y explorador de los\ncaminos que traza ante la humanidad el desarrollo de la ciencia y la\ntecnolog\u00eda. Ha escrito varias decenas de vol\u00famenes de novelas, cuentos y dramas\nde ciencia ficci\u00f3n -traducidos a decenas de idiomas- que han entrado en el\ncanon de las obras de ciencia ficci\u00f3n m\u00e1s famosas del siglo XX (Solaris,\nCuentos de robots, Diarios de las estrellas, La voz del Se\u00f1or). Las f\u00e1bulas de\nsus novelas suelen ser serias, sin embargo, con frecuencia son grotescamente\ndivertidas; utilizan la estilizaci\u00f3n y el juego de las convenciones literarias,\nson siempre extraordinariamente atractivas desde el punto de vista literario,\nmantienen la tensi\u00f3n y son siempre ricas tambi\u00e9n en implicaciones filos\u00f3ficas.<\/p>\n\n\n\n<p>De Solaris\n(1961), la novela m\u00e1s popular de Lem, se han hecho dos adaptaciones cinematogr\u00e1ficas:\nen 1972, la film\u00f3 el legendario director sovi\u00e9tico Andriei Tarkovski. Llevar la\ngran visi\u00f3n de Lem a la pantalla result\u00f3 ser una tarea extraordinariamente\ndif\u00edcil, no s\u00f3lo por cuestiones art\u00edsticas. El poder comunista exigi\u00f3 a\nTarkovski una serie de cambios que alteraron la visi\u00f3n creadora de Lem. Sin\nembargo, la imagen recibi\u00f3 el Premio Especial del Jurado en el festival de\nCannes, obteniendo el t\u00edtulo de &#8222;la pel\u00edcula m\u00e1s inteligente y m\u00e1s\npenetrante de la historia del cine de ciencia ficci\u00f3n&#8221;. En 2002, la\nadaptaci\u00f3n de Solaris fue realizada por la pareja Soderbergh-Cameron para la\nTwentieth Century Fox. Vistas las dos pel\u00edculas, uno llega a la conclusi\u00f3n de\nque lo mejor es leer el libro&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>La magia del\nlugar <\/p>\n\n\n\n<p>La magia del\nlugar. \u00bfExiste algo as\u00ed y es eso lo que hace que los debuts literarios de mayor\nresonancia en los \u00faltimos a\u00f1os hayan despertado un vivo inter\u00e9s en varios\npa\u00edses? Con Gda\u0144sk est\u00e1 vinculado Hanemann, de Stefan Chwin (1949), publicado\nen 1995, as\u00ed como Weiser Dawidek, de Pawe\u0142 Huelle (1957), aparecido en 1987;\ncon el Gdansk de G\u00fcnter Grass, donde tambi\u00e9n se lleva a cabo la acci\u00f3n de El\ntambor de hojalata. No es necesario despojar a estos libros del aura de\nmisterio que les es propia para descubrir que la fuente de esa magia se puede\nracionalizar: es un honesto retorno al dif\u00edcil pasado, creado por gente de\ndistintas nacionalidades, culturas, religiones y lenguas, gente que alguna vez\nconvivi\u00f3 en un mismo sitio. Esa magia la alcanzan tambi\u00e9n otros lugares, como\nViena, Varsovia, Cracovia, descritos en la saga familiar de Joanna\nOlczak-Ronikier En el jard\u00edn de la memoria. El \u00e9xito de este libro entre los\nlectores lo hizo acreedor al Nike -el premio literario polaco m\u00e1s importante-\nen 2002, y le permiti\u00f3 vender los derechos de traducci\u00f3n a 12 idiomas. Todo\nesto confirma el triunfo, no del lugar, desde luego, sino de esa literatura que\nse enfrenta a la destrucci\u00f3n, el exterminio, la crueldad de la historia y el\nolvido.<\/p>\n\n\n\n<p>Zbigniew Herbert<\/p>\n\n\n\n<p>Mensaje del se\u00f1or\nCogito<\/p>\n\n\n\n<p>Ve adonde fueron\naqu\u00e9llos hasta el conf\u00edn oscuro<\/p>\n\n\n\n<p>tras el vellocino\nde oro de la nada tu \u00faltimo trofeo<\/p>\n\n\n\n<p>ve de pie entre\nlos ca\u00eddos<\/p>\n\n\n\n<p>entre los que dan\nla espalda o que no son sino polvo<\/p>\n\n\n\n<p>no te salvaste\npara vivir<\/p>\n\n\n\n<p>tienes poco\ntiempo hay que dar fe<\/p>\n\n\n\n<p>s\u00e9 valiente\ncuando la raz\u00f3n falle s\u00e9 valiente<\/p>\n\n\n\n<p>al final es lo\n\u00fanico que cuenta<\/p>\n\n\n\n<p>y que tu\nimpotente Ira sea como el mar <\/p>\n\n\n\n<p>tantas veces como\noigas la voz de los humillados y heridos<\/p>\n\n\n\n<p>(&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p>evita la frialdad\nde coraz\u00f3n ama el manantial de la ma\u00f1ana<\/p>\n\n\n\n<p>el ave sin nombre\nconocido el roble invernal<\/p>\n\n\n\n<p>la luz en el muro\nel esplendor del cielo<\/p>\n\n\n\n<p>no necesitan tu\nc\u00e1lido aliento<\/p>\n\n\n\n<p>est\u00e1n para\ndecirte: nadie te dar\u00e1 consuelo<\/p>\n\n\n\n<p>est\u00e1 alerta:\ncuando la luz en los montes d\u00e9 la se\u00f1al lev\u00e1ntate y v\u00e9<\/p>\n\n\n\n<p>mientras la\nsangre d\u00e9 vueltas en tu pecho a tu oscura estrella<\/p>\n\n\n\n<p>repite los\nantiguos sortilegios de los hombres los cuentos y leyendas<\/p>\n\n\n\n<p>pues as\u00ed\nconquistar\u00e1s el bien que no conquistar\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<p>repite las\ngrandes palabras repite con empe\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<p>como aquellos que\nandando en el desierto murieron en la arena<\/p>\n\n\n\n<p>te premiar\u00e1n por\nello con lo que tengan a mano<\/p>\n\n\n\n<p>un azote de risas\nun asesinato en la basura<\/p>\n\n\n\n<p>ve pues s\u00f3lo as\u00ed\nte aceptar\u00e1n entre los cr\u00e1neos helados<\/p>\n\n\n\n<p>entre tus\nantepasados: Gilgamesh H\u00e9ctor Rolando<\/p>\n\n\n\n<p>defensores del\nreino sin confines y de la ciudad de las cenizas<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 fiel Ve<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de\nGerardo Beltr\u00e1n y Abel A. Murcia Soriano]<\/p>\n\n\n\n<p>Czes\u0142aw Mi\u0142osz<\/p>\n\n\n\n<p>Tan poco<\/p>\n\n\n\n<p>Dije tan poco.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas cortos.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas cortos,<\/p>\n\n\n\n<p>Noches cortas,<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os cortos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dije tan poco,<\/p>\n\n\n\n<p>No llegu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Cans\u00f3 a mi\ncoraz\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>El entusiasmo,<\/p>\n\n\n\n<p>El desconsuelo,<\/p>\n\n\n\n<p>El celo,<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>La boca del\nleviat\u00e1n <\/p>\n\n\n\n<p>Se cerr\u00f3 sobre\nm\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Yac\u00ed desnudo en\nlas playas<\/p>\n\n\n\n<p>De islas\ndesiertas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llev\u00f3 consigo\nal abismo<\/p>\n\n\n\n<p>La blanca ballena\ndel mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora no s\u00e9<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 fue lo\nverdadero.<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de\nGerardo Beltr\u00e1n]<\/p>\n\n\n\n<p>Wis\u0142awa\nSzymborska<\/p>\n\n\n\n<p>Un gato en un\npiso vac\u00edo<\/p>\n\n\n\n<p>Morir, eso no se\nle hace a un gato.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque qu\u00e9 puede\nhacer un gato<\/p>\n\n\n\n<p>en un piso vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Trepar por las\nparedes.<\/p>\n\n\n\n<p>Restregarse entre\nlos muebles.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que nada\nha cambiado<\/p>\n\n\n\n<p>y, sin embargo,\nha cambiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Que nada se ha\nmovido,<\/p>\n\n\n\n<p>pero est\u00e1\ndescolocado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por la noche la\nl\u00e1mpara ya no se enciende.<\/p>\n\n\n\n<p>Se oyen pasos en\nla escalera,<\/p>\n\n\n\n<p>pero no son \u00e9sos.<\/p>\n\n\n\n<p>La mano que pone\nel pescado en el plato<\/p>\n\n\n\n<p>tampoco es\naquella que lo pon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo aqu\u00ed que\nno empieza <\/p>\n\n\n\n<p>a la hora de\nsiempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo que no\nocurre<\/p>\n\n\n\n<p>como deber\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hab\u00eda\nalguien que estaba y estaba,<\/p>\n\n\n\n<p>que de repente se\nfue<\/p>\n\n\n\n<p>e insistentemente\nno est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha buscado en\ntodos los armarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha recorrido\nla estanter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha husmeado\ndebajo de la alfombra y se ha mirado.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso se ha\nroto la prohibici\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>y se han\ndesparramado los papeles.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 m\u00e1s se puede\nhacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Dormir y esperar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya ver\u00e1 cuando\nregrese,<\/p>\n\n\n\n<p>ya ver\u00e1 cuando\naparezca.<\/p>\n\n\n\n<p>Se va a enterar<\/p>\n\n\n\n<p>de que eso no se\nle puede hacer a un gato.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir\u00e1 hacia \u00e9l<\/p>\n\n\n\n<p>como si no\nquisiera, <\/p>\n\n\n\n<p>despacito,<\/p>\n\n\n\n<p>con las patas muy\nofendidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y nada de saltos\nni maullidos al principio.<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de\nAbel A. Murcia Soriano]<\/p>\n\n\n\n<p>Tadeusz R\u00f3\u017cewicz<\/p>\n\n\n\n<p>Qui\u00e9n es poeta<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque escribe versos<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que no\nlos escribe<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque rompe las cadenas<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que se\nlas pone<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque cree<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que creer\nno puede<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque ha mentido<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel a quien\nhan mentido<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque tiene boca<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que se\ntraga la verdad<\/p>\n\n\n\n<p>aquel que ha\nca\u00eddo<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que se\nlevanta<\/p>\n\n\n\n<p>poeta es aquel\nque se va<\/p>\n\n\n\n<p>y aquel que irse\nno puede<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de\nGerardo Beltr\u00e1n]<\/p>\n\n\n\n<p>Adam Zagajewski<\/p>\n\n\n\n<p>Carta de un\nlector<\/p>\n\n\n\n<p>Demasiado sobre\nla muerte,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre las\nsombras.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe sobre la\nvida,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre un d\u00eda\ncualquiera,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre el deseo de\norden.<\/p>\n\n\n\n<p>(&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p>Mira,<\/p>\n\n\n\n<p>naciones api\u00f1adas<\/p>\n\n\n\n<p>en estadios\nestrechos<\/p>\n\n\n\n<p>cantan himnos de\nodio.<\/p>\n\n\n\n<p>Demasiada m\u00fasica,<\/p>\n\n\n\n<p>muy poco acuerdo,\npaz,<\/p>\n\n\n\n<p>entendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe sobre los\nmomentos<\/p>\n\n\n\n<p>en que las\npasarelas de la amistad<\/p>\n\n\n\n<p>parecen m\u00e1s\nduraderas<\/p>\n\n\n\n<p>que la\ndesesperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe sobre el\namor,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre las tardes\nlargas,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre la\nmadrugada,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre los\n\u00e1rboles,<\/p>\n\n\n\n<p>sobre la\ninagotable paciencia<\/p>\n\n\n\n<p>de la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de Gerardo Beltr\u00e1n]<\/p>\n\n\n\n<p>[traducci\u00f3n de Gerardo Beltr\u00e1n]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La literatura polaca debe, para lo bueno y para lo malo, su variedad y su especificidad, su fascinante heterogeneidad, pero tambi\u00e9n el hermetismo que le dificulta una carrera a nivel mundial, a su relaci\u00f3n con la compleja y dram\u00e1tica historia de Polonia. 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