{"id":2524,"date":"2020-04-08T13:04:10","date_gmt":"2020-04-08T11:04:10","guid":{"rendered":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/?page_id=2524"},"modified":"2021-02-17T13:44:16","modified_gmt":"2021-02-17T12:44:16","slug":"cartel","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/cartel\/","title":{"rendered":"Cartel"},"content":{"rendered":"\n<p>Cartel polaco<\/p>\n\n\n\n<p>El cartel polaco\nen el siglo 21<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen cartel\nart\u00edstico debe estar compuesto por numerosos elementos. Su funci\u00f3n principal\nes, sin duda, la publicitaria: atraer la atenci\u00f3n y transmitir informaci\u00f3n.\nBasado en una idea original y un proyecto interesante, el cartel debe \u2013a trav\u00e9s\nde la imagen, el signo gr\u00e1fico y un lenguaje sencillo\u2013 comunicar\ninstant\u00e1neamente un mensaje a los transe\u00fantes, de un modo en el que su\ncontenido genuino pueda ser correctamente interpretado. Por una parte, el\ncartel debe transmitir el \u201cambiente\u201d del tema al que est\u00e1 dedicado, y por otra\n\u2013mediante la belleza, el humor, el color, la gracia u otros elementos\u2013 atraer\nla vista y enfocar la atenci\u00f3n del receptor, permiti\u00e9ndole asimilar plenamente\nlas intenciones del anunciante. <\/p>\n\n\n\n<p>Estos objetivos\n\u00fanicamente pueden alcanzarse manteniendo las proporciones adecuadas entre los\nelementos que conforman el cartel art\u00edstico, siendo necesario adem\u00e1s que la\ncolaboraci\u00f3n entre el contratante, el dise\u00f1ador, el impresor y el fijador de\ncarteles se desarrolle correctamente. Es muy posible que, en un futuro pr\u00f3ximo,\nlos carteles impresos en papel sean sustituidos por im\u00e1genes visualizadas sobre\npantallas casi planas, lo que llevar\u00e1 a la desaparici\u00f3n de los dos \u00faltimos\neslabones de la cadena: el impresor y el fijador de carteles. No obstante, los\ncontratantes deben confiar siempre en los dise\u00f1adores, y \u00e9stos a su vez han de\nestar debidamente cualificados para realizar su trabajo. Se trata pues de una\nprofesi\u00f3n exigente, y el papel de la publicidad es extremadamente importante.\nContrariamente a los pintores de caballete o grabadores, quienes disfrutan\nhabitualmente de una libertad ilimitada, pudiendo dar rienda suelta a su\nimaginaci\u00f3n, los dise\u00f1adores de carteles trabajan dentro de unos l\u00edmites\nderivados de la tem\u00e1tica y la recepci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Se espera que\nproduzcan obras audaces y originales, de una calidad est\u00e9tica elevada,\nsusceptibles de ser reproducidas mediante la imprenta y que hagan reaccionar\nvivamente a los transe\u00fantes. Es muy f\u00e1cil fracasar en el intento, y s\u00f3lo\nalcanzan el \u00e9xito aqu\u00e9llos que poseen el don de captar y resolver los problemas\ncon grandes dosis de intuici\u00f3n y comprensi\u00f3n. Son precisamente las obras de\nestos autores, manifestaci\u00f3n de su genio creador, las que merecen el\ncalificativo de art\u00edsticas. <\/p>\n\n\n\n<p>Me he dado cuenta\nrecientemente de que ha transcurrido ya medio siglo desde que se dio a conocer\nese fen\u00f3meno a escala mundial denominado Escuela Polaca del Cartel. Su fama se\ndebe, por una parte, al trabajo de un equipo de docentes polacos formados en la\n\u00e9poca anterior a la segunda guerra mundial, y por otra, al de los j\u00f3venes\nadeptos al arte de cartel, cuya iniciaci\u00f3n se produce a mediados de los a\u00f1os\ncincuenta. El cartel polaco contin\u00faa hoy en d\u00eda disfrutando de un gran\nreconocimiento, tan afianzado \u2013a pesar de que muchos artistas que contribuyeron\na su formaci\u00f3n ya no est\u00e1n entre nosotros\u2013 que las personas con conocimientos\nmedios del tema tienden a atribuir a cualquier buen creador de carteles polaco\nla pertenencia a la citada escuela. En numerosas ocasiones escucho a personas\nprocedentes de todo el mundo expresar opiniones halagadoras sobre este fen\u00f3meno\ntan genuino, sin ser conscientes de que, para quienes lo vivimos de cerca,\nfinaliz\u00f3 a finales de la d\u00e9cada de los setenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos recordar\nque hoy en d\u00eda los carteles son creados y funcionan en un medio completamente\ndistinto al que hace a\u00f1os favoreci\u00f3 su desarrollo y determin\u00f3 su forma. Por\notra parte, la cultura visual de la sociedad est\u00e1 sujeta a una evoluci\u00f3n continua.\nSin embargo, mis interlocutores, sobre todo los j\u00f3venes, se dan cuenta de que\nel cartel art\u00edstico polaco es distinto del que est\u00e1n acostumbrados a ver en sus\npa\u00edses. Siempre despierta su inter\u00e9s, por su aire con frecuencia misterioso y\npor su capacidad de provocar vivencias est\u00e9ticas. Nuestra postura es m\u00e1s\ncr\u00edtica, porque sabemos lo que hemos perdido (me refiero sobre todo al cartel\ncinematogr\u00e1fico). <\/p>\n\n\n\n<p>En opini\u00f3n de los\ndistribuidores, el cartel cinematogr\u00e1fico art\u00edstico ha dejado de lado su funci\u00f3n\npublicitaria, encaminada a influir en las decisiones de los posibles\nespectadores, debido a que su valor art\u00edstico, muchas veces basado en una\ninterpretaci\u00f3n excesivamente libre, no ha podido suplir con \u00e9xito la falta de\ninformaci\u00f3n concreta. Personalmente, no comparto este argumento: recuerdo muy\nbien c\u00f3mo, en numerosas ocasiones, carteles muy logrados art\u00edsticamente me\narrastraron a ver pel\u00edculas de poco valor. Sin embargo, no estoy seguro de que,\nde haberse tratado de carteles fotogr\u00e1ficos, no se me habr\u00edan quitado\ninstant\u00e1neamente las ganas de ver la pel\u00edcula, como me ocurre hoy\nhabitualmente. <\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro entorno\nest\u00e1 cambiando continuamente. Var\u00edan las exigencias de los contratantes, las\nnecesidades, los que toman las decisiones y los patrocinadores. Cambia el ritmo\nde vida, los estilos y los gustos, y, consecuentemente, cambia tambi\u00e9n el\ncartel, para el disgusto de sus antiguos admiradores. Sin embargo, parece\ndif\u00edcil que el cartel pueda seguir siendo en la actualidad como fue en la \u00e9poca\ndel triunfo de creadores \u2013ya fallecidos\u2013 tales como Tomaszewski, Zamecznik,\nLenica, Cie\u015blewicz o M\u0142odo\u017ceniec, del mismo modo que los carteles de\nBart\u0142omiejczyk, Gronowski, Trepkowski o Skolimowski eran distintos de los de\nAxentowicz, Frycz, Mehoffer o Sichulski. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed las cosas,\npodemos preguntarnos: \u00bfes realmente ofensivo para la Escuela Polaca del Cartel\nafirmar sobre un buen artista contempor\u00e1neo que sus obras comparten el esp\u00edritu\nde dicha Escuela? <\/p>\n\n\n\n<p>Deber\u00edamos\nenorgullecernos de que el cartel polaco goce de una buena salud y sea apreciado\ntambi\u00e9n en el extranjero. Si bien es cierto que su forma actual difiere de la\nde hace veinte o treinta a\u00f1os, en esto precisamente, entre otros factores,\nconsiste el progreso. Tenemos la suerte de haber disfrutado ya de varios decenios\nde paz, ajenos al cataclismo de las guerras. En la actualidad viven y crean sus\nobras artistas pertenecientes a diferentes generaciones, de ah\u00ed la gran\nvariedad de estilos. Por lo dem\u00e1s, al igual que antes, el cartel expresa una\nrealidad cambiante, constituye el espejo de una \u00e9poca en la cual los artistas\ngr\u00e1ficos polacos, que se sirven de t\u00e9cnicas cada vez m\u00e1s novedosas a la hora de\ncrear sus carteles, podr\u00edan clasificarse en dos corrientes tradicionales: la\nintelectual y la emocional. La primera, a trav\u00e9s de un trabajo de s\u00edntesis y\nmet\u00e1fora pretende suscitar en el receptor un pensamiento aut\u00f3nomo, mientras que\nla segunda, de un car\u00e1cter predominantemente pict\u00f3rico y emotivo, se remite a\nla tradici\u00f3n art\u00edstica y cultural polaca, actuando poderosamente sobre la\nimaginaci\u00f3n del espectador. <\/p>\n\n\n\n<p>Hemos entrado en\nel siglo XXI con un cartel art\u00edstico que, por una parte, se revela como el\nheredero de las mejores tradiciones forjadas en el siglo anterior, y por otra,\napunta a una b\u00fasqueda y se muestra abierto al conjunto de las tendencias\nmundiales del momento. Como bien sabemos todos, el cartel debe cumplir\ndeterminados requisitos fundamentales: ser \u00fatil y representar un valor\nart\u00edstico, y, a la vez, mantenerse al corriente de la vida. <\/p>\n\n\n\n<p>No es mi\nintenci\u00f3n analizar y evaluar en detalle la obra de los creadores de carteles\npolacos en los primeros a\u00f1os del nuevo siglo. En cambio, s\u00ed aspiro, en la\nmedida de lo posible, a presentar de un modo objetivo la creaci\u00f3n tanto de los\nreci\u00e9n llegados al arte de cartel como de sus veteranos, con el fin de\ndocumentar el desarrollo del cartel art\u00edstico y de sus autores, se\u00f1alizando\nfen\u00f3menos que probablemente tan s\u00f3lo seamos capaces de valorar adecuadamente\ndesde una cierta perspectiva del tiempo. <\/p>\n\n\n\n<p>El per\u00edodo de los\n\u00faltimos diez o veinte a\u00f1os corresponde en Polonia a una \u00e9poca poco favorable al\narte cartel\u00edstico. Otros medios, que representan su competencia, niegan\npr\u00e1cticamente su sentido y valor. Pero, \u00bfno hab\u00eda sucedido esto ya en el\npasado? Basta con hojear publicaciones y art\u00edculos de hace varios decenios y\ntambi\u00e9n algunas mucho m\u00e1s recientes. Ha habido numerosos profetas que\nanunciaron el fin del cartel. \u00bfEs cierto que el cartel est\u00e9 condenado a\nextinguirse? Quisiera plantear esta pregunta a trav\u00e9s de una selecci\u00f3n de obras\ncreadas en los primeros a\u00f1os del nuevo siglo, que se ofrece en el presente\nvolumen. <\/p>\n\n\n\n<p>Estamos\nasistiendo en la actualidad al implacable avance del arte contempor\u00e1neo, que ya\nno se contenta con el uso de l\u00e1piz, pincel, dintel, papel, pintura y escayola, sino\nque reclama el apoyo de costosos equipos de v\u00eddeo, proyectores de imagen,\nordenadores y otros aparatos electr\u00f3nicos, y lo hace a codazos, con insistencia\ny agresividad, que calificar\u00eda incluso de desfachatez. Exige grandes sumas de\ndinero, fondos para publicidad y directivos h\u00e1biles. Se hace acompa\u00f1ar\nobligatoriamente del esc\u00e1ndalo; es como la vida y la pol\u00edtica que nos rodean.\nTambi\u00e9n el cartel se deja seducir a veces por esta tendencia provocadora,\naunque la presencia de este fen\u00f3meno en su imagen global es marginal. En los\n\u00faltimos a\u00f1os las artes aplicadas en raras ocasiones van asociadas al ambiente\nde esc\u00e1ndalo que acompa\u00f1a constantemente a las exposiciones del arte polaco m\u00e1s\nreciente , si bien podemos estar seguros de que esta imagen amable no facilita\nla entrada en las salas de exposiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte,\nel cartel, a pesar de su enorme valor como elemento formador de la cultura\nvisual de la sociedad, se encuentra ahora en una situaci\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil que en\na\u00f1os precedentes. Sus competidores comerciales de buena gana lo eliminar\u00edan\ncompletamente, para poder invadir tambi\u00e9n aquellos espacios culturales que\ntradicionalmente han estado reservados para el cartel. En los \u00faltimos a\u00f1os, la\nfunci\u00f3n del cartel en el mercado de la informaci\u00f3n se ha visto profundamente\npolarizada. El puesto m\u00e1s destacado dentro de este espacio corresponde al\ncartel comercial, cuya funci\u00f3n es la publicitaria, dominio de grandes empresas,\ncapaces de contratar a todo un plantel de empleados, generalmente an\u00f3nimos.\nEllo se traduce en unos costes muy elevados y, consecuentemente, en un precio\nconsiderable, que los contratantes se ven obligados a aceptar. Seg\u00fan este\nenfoque, la creaci\u00f3n de carteles no exige ya intuici\u00f3n art\u00edstica, sino que\nconsiste en la aplicaci\u00f3n de determinados principios de producci\u00f3n y\nmanipulaci\u00f3n, a los que se pretende dotar de un car\u00e1cter cient\u00edfico,\nencaminados fundamentalmente a fomentar la demanda. Nos referimos aqu\u00ed tanto a\nlas vallas publicitarias como a otros formatos tradicionales, mediante los que\nse anuncia el lanzamiento de nuevos productos y servicios. Su \u201ccalidad\u201d es\nsimilar a la de otros carteles de este tipo presentes en todo el mundo. <\/p>\n\n\n\n<p>A su lado est\u00e1 el\ncartel publicitario menos ambicioso, creado por encargo de entidades cuyas\nposibilidades econ\u00f3micas est\u00e1n a la altura de sus escasas exigencias t\u00e9cnicas,\ny cuya confecci\u00f3n se encarga a \u201cfabricantes\u201d de dise\u00f1os baratos, en mi opini\u00f3n\ncarentes de ambici\u00f3n y preparaci\u00f3n t\u00e9cnica. Son precisamente estas \u201cobras\u201d las\nque contaminan especialmente nuestro espacio, aunque no se trata de un fen\u00f3meno\nnuevo: ha sido as\u00ed desde la aparici\u00f3n del cartel, seg\u00fan describi\u00f3\nmagistralmente Jan Wdowiszewski en su cat\u00e1logo publicado a finales del siglo\nXIX . <\/p>\n\n\n\n<p>Debido a la\nactuaci\u00f3n de las empresas distribuidoras de cine, asistimos a una situaci\u00f3n\nsimilar en el \u00e1rea de la publicidad cinematogr\u00e1fica, que tambi\u00e9n recibe un\ntratamiento muy comercial. El cartel cinematogr\u00e1fico actual viene a ser un\ncalco realizado a partir de un modelo fotogr\u00e1fico enviado por el productor de la\npel\u00edcula, habitualmente procedente de Hollywood. <\/p>\n\n\n\n<p>Debemos reconocer\n\u2013con gran pena\u2013 que nuestro cartel cinematogr\u00e1fico independiente, la perla m\u00e1s\npreciada del arte cartel\u00edstico polaco en el siglo XX, se ha convertido en una\nmanifestaci\u00f3n art\u00edstica minoritaria, debido a la comercializaci\u00f3n reinante en\nel mercado de cine. Hoy en d\u00eda resulta dif\u00edcil persuadir a los distribuidores\npara que consideren una alusi\u00f3n a la tradici\u00f3n en este aspecto, por m\u00ednima que\nsea, cosa que s\u00f3lo se consigue algunas veces en el caso de pel\u00edculas polacas\n(G\u00f3rska, Skakun, Kubica, P\u0105gowski). <\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco lo tiene\nf\u00e1cil el cartel en el \u00e1rea de deporte y turismo. Los patrocinadores exigen cada\nvez m\u00e1s espacio para sus logotipos, aniquilando con frecuencia la idea\nart\u00edstica del creador.<\/p>\n\n\n\n<p>El cartel social\no pol\u00edtico, que recib\u00eda anta\u00f1o un fuerte apoyo econ\u00f3mico por parte del estado,\ntampoco cuenta ya con este tipo de ayudas. Predomina en dicha modalidad el\ncartel de autor, de car\u00e1cter independiente y espont\u00e1neo, subvencionado en\nocasiones por alguno de los pocos organismos activos en dicha \u00e1rea, tales como\nInstytut Ochrony Pracy [Instituto de Protecci\u00f3n del Trabajo], diversas\ninstituciones ben\u00e9ficas, ecol\u00f3gicas, etc. <\/p>\n\n\n\n<p>El cartel\ncultural es el que ha conservado tradicionalmente la posici\u00f3n m\u00e1s fuerte. Las\nexposiciones, festivales, conciertos, producciones teatrales, \u00f3pera, concursos,\netc., contratan por regla general \u2013adem\u00e1s de otras formas de publicidad\u2013\nproyectos de carteles de prestigio. Las obras resultantes son normalmente\ncarteles de autor, en peque\u00f1o formato, modalidad en la cual intentan demostrar\nsu val\u00eda estudiantes y graduados de escuelas de arte, es decir, personas que\ncuentan con la adecuada preparaci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica para dedicarse a la\ndifusi\u00f3n de la cultura y formaci\u00f3n del espacio que nos rodea. \u201cEn los carteles\nart\u00edsticos, en tanto que elemento presente en las calles, encuentra el p\u00fablico\nla primera oportunidad para manifestar su compromiso con la faceta est\u00e9tica de\nla vida p\u00fablica, m\u00e1s a\u00fan teniendo en cuenta que antiguamente los carteles\ntransgredieron gravemente en ciertas ocasiones las normas elementales del buen\ngusto y la decencia\u201d , leemos en otra obra del ya mencionado Jan Wdowiszewski.<\/p>\n\n\n\n<p>Numerosos\nte\u00f3ricos de la publicidad acusan al cartel art\u00edstico de haber desarrollado en\nexceso el aspecto visual, afirmando que lo que cuenta en la publicidad actual\nes el dise\u00f1o puro. Este juicio, en mi opini\u00f3n, resulta excesivamente radical:\nest\u00e1 claro que una cosa no perjudica a la otra. Nos encontramos permanentemente\nbombardeados por los diferentes medios de comunicaci\u00f3n, a veces de un modo muy\nagresivo. La monoton\u00eda en la publicidad visual, pese a su mensaje sencillo e\ninequ\u00edvoco, provocar\u00eda un efecto de fatiga, pudiendo incluso impedirnos\ndistinguir entre las diferentes campa\u00f1as publicitarias. <\/p>\n\n\n\n<p>El cartel\nconsiste en una combinaci\u00f3n de texto verbal e imagen. Una imagen interesante\natrae atenci\u00f3n, y el texto verbal permite extraer una informaci\u00f3n correcta. El\ncartel art\u00edstico desempe\u00f1a pues, en el mercado actual, un papel estimulador, permitiendo\nque nuestros ojos respiren im\u00e1genes. Si bien es cierto que el camino que tiene\nque recorrer este tipo de cartel \u2013desde el momento en que se produce el\nencargo, pasando por el proceso de ejecuci\u00f3n, hasta que finalmente llega a la\ncalle\u2013 resulta incomparablemente m\u00e1s dif\u00edcil que el del cartel comercial,\nrespaldado por grandes sumas de dinero, hay que destacar que el cartel\nart\u00edstico cuenta con una buena recepci\u00f3n por parte del p\u00fablico. Tampoco es\nproblem\u00e1tico el hecho de que proceda del \u00e1rea de dise\u00f1o de calidad, dado que el\ncartel tambi\u00e9n es imagen, y \u00e9sta, la mayor\u00eda de las veces, corresponde a una\ninterpretaci\u00f3n personal de un tema determinado. \u00c9ste es precisamente el factor\nque nos permite distinguir entre los diversos creadores, al reflejar la personalidad\npropia de cada uno. As\u00ed es como diferenciamos los carteles de Kubica de los de\nSt\u0119pie\u0144, los de Wa\u0142kuski de los de Adamczyk, los de G\u00f3rowski de los de Pluta o\nlos de Bogus\u0142awski de los de Kalarus. Podr\u00edamos prolongar esta lista casi\ninfinitamente, ya que el n\u00famero de dise\u00f1adores en activo siempre ha sido\nimponente en nuestro pa\u00eds, situaci\u00f3n que se mantiene hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>El cartel\nart\u00edstico es considerado desde hace tiempo como una disciplina aut\u00f3noma del\narte. La ense\u00f1anza del arte de cartel est\u00e1 integrada en los planes de estudios\nde las facultades de dise\u00f1o, presentes en diversas escuelas superiores de arte.\nDesgraciadamente, este hecho no siempre se ve reflejado, en t\u00e9rminos globales,\nen el medio que nos rodea. Al comentar la condici\u00f3n actual del cartel, a los\ncr\u00edticos les gusta remitirse a la situaci\u00f3n de hace m\u00e1s de diez, o incluso\nvarias decenas de a\u00f1os. No obstante, tienden a olvidarse de la realidad de\naquella \u00e9poca, cuando el cartel comercial pr\u00e1cticamente no exist\u00eda. Su\nreducid\u00edsima incidencia se limitaba al apoyo a la exportaci\u00f3n, y cuando hac\u00eda\nalguna aparici\u00f3n espor\u00e1dica en el mercado nacional, se encontraba sujeto a las\nmismas normas que regulaban la producci\u00f3n de otras obras. La censura pol\u00edtica y\nart\u00edstica no permit\u00eda imprimir carteles de bajo valor art\u00edstico o social, sin\nembargo, no interfer\u00eda en absoluto en el mensaje art\u00edstico. En cambio,\nactualmente cualquiera \u2013incluso sin estar en absoluto capacitado para ello\u2013\npuede convertirse en autor de un cartel impreso, si consigue que alguien le\ncontrate. Cualquiera puede \u2013aunque tan s\u00f3lo sea para sus propias necesidades\u2013\nrealizar un dise\u00f1o mejor o peor, imprimir el cartel y difundirlo, con la \u00fanica\ncondici\u00f3n de no atentar contra el patrimonio y la dignidad personal de sus\nconciudadanos. Hoy en d\u00eda los \u00fanicos censores son los contratantes, de modo que\nsu cultura personal determina lo que nos encontramos en los postes o vallas\npublicitarias. Lamentablemente, este grupo rara vez recurre a la experiencia de\ncreadores con buena formaci\u00f3n. Por ello a la hora de evaluar la situaci\u00f3n\nactual no podemos emplear los mismos criterios que antes. <\/p>\n\n\n\n<p>Los competidores\ndel cartel en el mercado publicitario promueven la idea de que el cartel\nart\u00edstico, particularmente en su vertiente pict\u00f3rica, es anacr\u00f3nico y no tiene\ncabida en la publicidad visual contempor\u00e1nea, que tiende a unificarse mediante\nInternet, la globalizaci\u00f3n y las tendencias de dise\u00f1o internacionales. Se\nafirma asimismo que el cartel no debe poseer rasgos individuales, cuando es\nprecisamente esta aproximaci\u00f3n personal y creativa lo que nos permite evaluar\nlos ambientes de artistas y dise\u00f1adores y distinguir unas escuelas de otras: la\npolaca de la japonesa, la americana de la iran\u00ed o la suiza de la cubana. <\/p>\n\n\n\n<p>Joanna\nG\u00f3rska\/Jerzy Skakun<\/p>\n\n\n\n<p>El talento y las\nhabilidades t\u00e9cnicas del artista son los principales factores que determinan la\ncalidad del cartel, calidad que ser\u00eda dif\u00edcil negar a los creadores polacos.\nDesde hace varios decenios \u2013dos como m\u00ednimo\u2013 observo diariamente la admiraci\u00f3n\nen los ojos de los extranjeros que, visitando Cracovia, pasan por mi galer\u00eda de\ncartel polaco. Acuden estudiantes, profesores, hombres de negocios, pol\u00edticos,\ncr\u00edticos de arte, periodistas, actores, m\u00fasicos o simplemente turistas,\ndeseosos de comprobar la veracidad de lo que han o\u00eddo acerca de la calidad del\ncartel polaco. Sucede con frecuencia que la confrontaci\u00f3n con la realidad\nsupera sus expectativas. La opini\u00f3n positiva expresada en los folletos y gu\u00edas\nextranjeros, que proponen a los turistas una visita a la galer\u00eda del cartel\n\u2013que con ciertas dosis de malicia podr\u00eda calificarse de reserva, puesto que no\nencontraremos en ella carteles comerciales, predominantes en las calles\u2013 se ve\nconfirmada in situ. Lo mismo se refiere al Museo de Cartel en Wilan\u00f3w\n(Varsovia) as\u00ed como a otras galer\u00edas y anticuarios cuyas colecciones incluyen\ncarteles. <\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n es\ndistinta en la calle, que constituye el medio natural del cartel. Una de las\ncaracter\u00edsticas del cartel en tanto que forma art\u00edstica es su volatilidad: los\nfijados hoy ma\u00f1ana aparecer\u00e1n tapados por otros nuevos. Gozan de una\nvida m\u00e1s larga en la calle aqu\u00e9llos dotados de mayores fondos, que hoy en d\u00eda\nson precisamente los comerciales. En ocasiones su vida se prolonga tanto que\nllega a producir indiferencia en el receptor, aunque es posible que \u2013de acuerdo\ncon los preceptos comerciales\u2013 sea justamente de lo que pretenda. Los carteles\nrelacionados con la cultura y el arte o los carteles sociales son como\nmariposas, de vida bella y corta. La brevedad de su existencia en la calle se\nve posteriormente compensada por una larga permanencia \u2013a modo de mariposas\ndisecadas en expositores de cristal\u2013 en galer\u00edas, museos, exposiciones,\nmuestras, concursos o colecciones, e incluso como elemento decorativo en\ninteriores particulares. Est\u00e1n presentes tambi\u00e9n en los decorados de numerosas\npel\u00edculas, aunque los distribuidores tienden a minusvalorar el peso del cartel\nen la publicidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta publicaci\u00f3n est\u00e1 dedicada precisamente al cartel\nart\u00edstico. Las vallas publicitarias y los anuncios de baja calidad no son\ncapaces de despertar el mismo inter\u00e9s. Y a pesar de que hoy, al igual que hace\ndiez, treinta o cincuenta a\u00f1os, se pregona el ocaso del cartel en nuestro pa\u00eds\ny su desaparici\u00f3n en todo el mundo, atribuy\u00e9ndolo al nuevo ritmo de vida y los\nnuevos medios de comunicaci\u00f3n, tales como la televisi\u00f3n, el Internet o la\ntelefon\u00eda m\u00f3vil, el cartel sigue vivo, en contra de todos estos pron\u00f3sticos\npoco optimistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Polonia actual los creadores de carteles se forman\nsobre todo en las Escuelas Universitarias de Bellas Artes en Varsovia,\nCracovia, Katowice, \u0141\u00f3d\u017a, Wroc\u0142aw, Pozna\u0144 y Gda\u0144sk, as\u00ed como en otros centros\nde ense\u00f1anza superior que cuentan con facultades de Arte, como Katowice,\nCracovia, Pozna\u0144, Rzesz\u00f3w, Szczecin, Toru\u0144 y Varsovia. Los ambientes creativos\ntienden a concentrarse en centros universitarios. Varsovia, que bajo el\nanterior r\u00e9gimen pol\u00edtico albergaba el centro incuestionable de creaci\u00f3n y\nedici\u00f3n (en aquella \u00e9poca todo estaba dirigido de un modo centralizado, hasta\nla distribuci\u00f3n del papel para imprenta), ha perdido hoy su monopolio. Es\nposible observar que en Cracovia existen varias decenas de buenas imprentas,\nque colaboran diariamente con varias decenas de dise\u00f1adores gr\u00e1ficos y\nnumerosas agencias de artes gr\u00e1ficas. Lo mismo ocurre en otras grandes\nciudades. Una parte de los artistas gr\u00e1ficos polacos \u2013creadores y dise\u00f1adores\u2013\nuna vez finalizados los estudios superiores permanecen unidos a sus\nuniversidades de origen, mientras otros son contratados por agencias de\npublicidad. Finalmente, numerosos graduados superiores en Arte trabajan por\ncuenta propia como creadores y dise\u00f1adores independientes. <\/p>\n\n\n\n<p>El cartel, y los artistas que le dan vida, est\u00e1n\ncontinuamente sometidos a evaluaci\u00f3n por medio de diversos concursos, muestras\ny exposiciones, nacionales e internacionales. Los eventos m\u00e1s importantes de\nesta clase, en Polonia, son la Bienal del Cartel Polaco en Katowice, la Bienal\nInternacional del Cartel en Varsovia, la Bienal Internacional del Cartel de\nTeatro en Rzesz\u00f3w, el Festival del Cartel en Cracovia, la Muestra del Cartel\nMuse\u00edstico en Przemy\u015bl, el Sal\u00f3n del Cartel organizado por el Museo del Cartel\nen Wilan\u00f3w, o el evento dedicado al Cartel Tipogr\u00e1fico en Toru\u0144. <\/p>\n\n\n\n<p>Entre los lugares donde podemos encontrarnos siempre con\ncarteles polacos (adem\u00e1s de los postes publicitarios) est\u00e1n tambi\u00e9n las\ngaler\u00edas en Cracovia, Varsovia o Pozna\u0144, las oficinas municipales destinadas a\nla organizaci\u00f3n de exposiciones art\u00edsticas, los museos y los teatros. Fuera de\nPolonia, nuestro cartel est\u00e1 presente en los Institutos Polacos de Cultura,\npertenecientes al Ministerio de Asuntos Exteriores, as\u00ed como en distintas galer\u00edas\nde Berl\u00edn, Helsinki o Nueva York. La informaci\u00f3n acerca del cartel polaco, sus\ncreadores, exposiciones, concursos, etc., puede complementarse gracias a las\nnumerosas p\u00e1ginas web dedicadas a este tema, entre las cuales destaca\nwww.posterpage.ch, cuidadosamente editada por Ren\u00e9 Wanner, un amigo de Suiza. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que distingue ya a primera vista los carteles\ncontempor\u00e1neos de sus predecesores del siglo pasado? El primer elemento que se\naprecia es la irrupci\u00f3n de la publicidad de los patrocinadores, empe\u00f1ados en\naparecer en los carteles de otros, como si no pudieran encargar sus propios\ncarteles publicitarios y colocarlos donde los plazca. En ocasiones sus\nlogotipos son tan grandes que no se sabe si es m\u00e1s importante el evento en s\u00ed o\nsu patrocinador. Esta situaci\u00f3n preocupa tanto a los dise\u00f1adores de carteles\ncomo a los organizadores de eventos culturales. He renunciado a prop\u00f3sito a\npresentar estos carteles en esta publicaci\u00f3n, porque considero que el proyecto\ndel artista debe valorarse por encima de otros factores. <\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n de la libertad creativa del\nartista. Si bien en la mayor\u00eda de los casos el contratante suele aceptar la\nimagen en s\u00ed, tiene normalmente una opini\u00f3n propia en cuanto al tama\u00f1o y tipo\nde letra, por lo cual al creador le es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil llevar a buen fin\nsu idea de composici\u00f3n de imagen y texto. Las distorsiones saltan a la vista.\nPor ello nuestra vista capta los buenos carteles al momento, m\u00e1s a\u00fan cuando los\ncarteles que nos encontramos en la calle tienden a parecerse mucho, a pesar de\nhaber sido realizados por autores diferentes. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHan hecho ya su aparici\u00f3n personalidades nuevas de artistas\nj\u00f3venes? Resulta dif\u00edcil contestar a esta pregunta de un modo un\u00edvoco. Cada\ngeneraci\u00f3n cuenta con sus representantes y es muy complicado presentar en una\nsola publicaci\u00f3n a todos los creadores. Mi selecci\u00f3n se ha visto limitada\nforzosamente a varias decenas de personas, optando por mostrar un n\u00famero mayor\nde obras de cada uno de ellos. <\/p>\n\n\n\n<p>Los veteranos de la Escuela Polaca del Cartel, grupo del que\nya quedan pocos, est\u00e1n representados por Tadeusz Grabowski, Franciszek\nStarowieyski, Ros\u0142aw Szaybo y Waldemar \u015awierzy. <\/p>\n\n\n\n<p>Del colectivo de docentes dedicados tambi\u00e9n al dise\u00f1o \u2013en el\ncual incluyo tanto a los profesores de m\u00e1s edad como a sus colegas m\u00e1s j\u00f3venes\u2013\nse presentan obras de artistas tales como Miros\u0142aw Adamczyk, Krzysztof\nBia\u0142owicz, Tomasz Bogus\u0142awski, Justyna Czerniakowska, Piotr Garlicki,\nMieczys\u0142aw G\u00f3rowski, Wies\u0142aw Grzegorczyk, Ma\u0142gorzata Gurowska, S\u0142awomir\nIwa\u0144ski, Micha\u0142 Jandura, Zygmunt Januszewski, Ryszard Kajzer, Roman Kalarus,\nMicha\u0142 Kli\u015b, Dawid Korzekwa, Sebastian Kubica, Piotr Kunce, Ireneusz Kuriata,\nZbigniew Lata\u0142a, Lech Majewski, Grzegorz Marsza\u0142ek, Marian Nowi\u0144ski, Bogna\nOtto-W\u0119grzyn, Marian Oslislo, W\u0142adys\u0142aw Pluta, Eugeniusz Skorwider, Max\nSkorwider, Kuba Sowi\u0144ski, Jacek Staniszewski, Monika Starowicz, Mieczys\u0142aw\nWasilewski, Marcin W\u0142adyka y Leszek \u017bebrowski. Se trata de un grupo muy\nnumeroso, pero es precisamente de ellos de quienes depende en mayor medida c\u00f3mo\nes y c\u00f3mo ser\u00e1 el cartel en el futuro. <\/p>\n\n\n\n<p>Los artistas aut\u00f3nomos independientes de estatus reconocido\nest\u00e1n representados por Jerzy Czerniawski, Ryszard Kaja, Wojciech Korku\u0107, Piotr\nM\u0142odo\u017ceniec, Marek Paw\u0142owski, Andrzej P\u0105gowski, Wies\u0142aw Rosocha, Wiktor Sadowski\ny Wies\u0142aw Wa\u0142kuski; por otra parte est\u00e1n sus colegas debutantes en el \u00e1rea del\ncartel, J\u00f3zef Bendziecha y Joanna Remus-Duda. <\/p>\n\n\n\n<p>Al grupo de artistas polacos que realizan sus proyectos\ntanto en el pa\u00eds como en el extranjero pertenecen Micha\u0142 Batory, Lex Drewi\u0144ski,\nRafa\u0142 Olbi\u0144ski y Leszek Wi\u015bniewski. <\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la generaci\u00f3n m\u00e1s joven, he seleccionado una\nmuestra relativamente numerosa de artistas, que se presenta muy dignamente\nentre los maestros de reconocido prestigio. Muchos han debutado ya con \u00e9xito en\nel foro internacional, entre ellos El\u017cbieta Chojna, Joanna G\u00f3rska, Piotr\nKossakowski, Micha\u0142 Ksi\u0105\u017cek, Micha\u0142 Minor, Szymon Sali\u0144ski, Jerzy Skakun, Jakub\nSt\u0119pie\u0144 o El\u017cbieta Wojciechowska. Otros todav\u00eda esperan su oportunidad, por\nejemplo Rafa\u0142 Drzycimski, S\u0142awa Harasymowicz, Wojciech Ko\u0142ek, Karolina\nMicha\u0142owska, Aleksandra Napar\u0142o o Weronika Ratajska. Espero que tambi\u00e9n Stefan\nLechwar, Bartosz \u0141ukaszonek y Ewa Pluta se unan a \u00e9stos en breve.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reproducciones que se ofrecen en las p\u00e1ginas de este\nvolumen demuestran sin lugar a duda que el nivel general del cartel polaco es\nmuy alto, y que algunos fen\u00f3menos destacados del arte contempor\u00e1neo tienen sus\nra\u00edces precisamente en el cartel. <\/p>\n\n\n\n<p>Con el fin de evaluar adecuadamente el valor del cartel\ndebemos comprender sus objetivos y limitaciones, dado que ninguna disciplina\nart\u00edstica puede considerarse exitosa mientras no consiga el efecto pretendido,\nmediante el uso de unos medios considerados correctos, justificados y tan\necon\u00f3micos como lo permitan las limitaciones propias del objeto.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed el cartel polaco del principio del siglo. Al tomar\nconciencia de su evoluci\u00f3n, a lo largo del siglo pasado, y considerando el\nritmo de los cambios que continuamente nos acompa\u00f1an, resulta dif\u00edcil\nimaginarse c\u00f3mo ser\u00e1 el cartel hacia finales del siglo actual, y si el cartel\nen forma impresa sobre papel est\u00e1 realmente condenado a desaparecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Krzysztof Dydo<\/p>\n\n\n\n<p>Galeria Plakatu &#8211; Poster Gallery<\/p>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo forma parte del \u00e1lbum: &#8222;El cartel polaco\ndel siglo XXI&#8221;, Galeria Plakatu, Cracovia 2008<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartel polaco El cartel polaco en el siglo 21 Un buen cartel art\u00edstico debe estar compuesto por numerosos elementos. Su funci\u00f3n principal es, sin duda, la publicitaria: atraer la atenci\u00f3n y transmitir informaci\u00f3n. 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