{"id":3203,"date":"2017-03-01T11:13:00","date_gmt":"2017-03-01T10:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/?p=3203"},"modified":"2020-04-22T11:16:09","modified_gmt":"2020-04-22T09:16:09","slug":"ensayo-de-adam-zagajewski-en-la-revista-granta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/2017\/03\/01\/ensayo-de-adam-zagajewski-en-la-revista-granta\/","title":{"rendered":"Ensayo de Adam Zagajewski en la revista GRANTA"},"content":{"rendered":"\n<p>En \u00e9ste n\u00famero exploramos la identidad y la subjetividad narrativa en la era digital, cuando las estructuras pol\u00edticas ven su hegemon\u00eda disputada por las grandes corporaciones de la tecnolog\u00eda \u2013Google, Facebook, Apple\u2013, y el capitalismo globalizado insomne, nervioso, se vuelve m\u00e1s depredador cuanto m\u00e1s nos alejamos de la historia de los tr\u00e1gicos sucesos del siglo XX. \u201cLa literatura comprometida, beligerante, a veces se vuelve impotente ante la complejidad del mundo\u201d&nbsp; \u2013escribe Adam Zagajewski\u2013. \u201c<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUno se siente tentado a reclamar que en la literatura exista algo semejante al tan famoso entre los matem\u00e1ticos Teorema de G\u00f6del sobre la incompletitud de los sistemas l\u00f3gicos que, si lo entiendo bien, requieren un metasistema para ser valorados. Ignoro qu\u00e9 ocurre en el campo de la l\u00f3gica, pero los autores de poemas, novelas y ensayos no disponemos de un sistema superior as\u00ed. S\u00f3lo nos quedan la conciencia, la buena voluntad y la raz\u00f3n, que tiene muchos hermanos y hermanas: la pasi\u00f3n, la ambici\u00f3n, el coraje o la ausencia de \u00e9l.\u201d No hay nada nuevo bajo el sol, pero desde la desmemoria, todo es nuevo. Los viejos dioses y el nuevo. \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n los nuevos mitos creados en la era de Reimaginar el mundo<br>Valerie Miles<\/p>\n\n\n\n<p>&#8222;Por un espejo, oscuramente&#8221; es una frase c\u00e9lebre del ap\u00f3stol Pablo procedente de la misma ep\u00edstola en la que sostiene que sin amor no hay nada. Quien pueda entender la palabra antes de que se pronuncie, antes de que los sonidos formen las im\u00e1genes de la palabra, ser\u00e1 capaz de ver el enigma a trav\u00e9s del espejo, es decir, el rostro divino. As\u00ed pensaba San Agust\u00edn al especular sobre Dios y el verbo. Es una frase ciertamente misteriosa, sugerente; prueba de ello es que ha animado a creadores y pensadores a lo largo de la historia desde el propio San Agust\u00edn, a m\u00fasicos como Brahms o Zbigniew Preisner que la us\u00f3 en una aria para la pel\u00edcula Azul de Krzysztof Kieslowski. Tambi\u00e9n Ingmar Bergman indaga en el desamparo espiritual, en el silencio obstinado de Dios. Desde los cuentos de Sheridan Le Fanu a una conferencia de George Steiner, desde los juegos sem\u00e1nticos de los Rolling Stones en Through the Past Darkly y Philip K. Dick y su Through a Scanner, Darkly, hasta \u00faltimamente la serie de televisi\u00f3n Black Mirror, sobre el creciente malestar con la intromisi\u00f3n tecnol\u00f3gica y sus implicaciones en la vida contempor\u00e1nea. Nos preguntamos en estas p\u00e1ginas si la pantalla que nos ha otorgado la tan deseada ubicuidad es un espejo o una ventana. O las dos cosas.<br>Mandelbrot afirmaba que el sue\u00f1o de la ciencia es partir de un revoltijo para lograr explicarlo con una f\u00f3rmula sencilla. Tambi\u00e9n dijo que las monta\u00f1as no son conos, las nubes no son esferas, las costas no son c\u00edrculos ni los r\u00edos l\u00edneas rectas. Esta abstracci\u00f3n del mundo real es un ejemplo del pensamiento topol\u00f3gico, que investiga las invariantes que se conservan tras una transformaci\u00f3n, una geometr\u00eda que cobra cuerpo a trav\u00e9s del movimiento. Hay quienes creen que nuestros pensamientos m\u00e1s \u00edntimos se puedan descifrar al cartografiar el movimiento del ojo. Y estos datos agregados en un mapa de los movimientos oculares a lo largo de las culturas y las sociedades podr\u00edan mostrar una suerte de patr\u00f3n de conducta lo bastante sensato para predecir futuras acciones. Es el fractal de la conciencia humana que podr\u00eda darnos el mapa topogr\u00e1fico del inconsciente colectivo, o el ojo transparente: \u201cnada soy, veo todo\u201d. El iris como el horizonte fractal del deseo, la huella de Dios que se revela en la bruma corneal como el vaho en el espejo.<br>&nbsp;Los datos no son n\u00fameros sino Gestalten, escribe Matteo Pasquinelli, \u201cestructuras convertidas en imagen: puntos infinitos que dibujan la silueta de una nueva Singularidad emergente contra el fondo de unos datos que, en apariencia, no tienen sentido\u201d. Imbuimos de sentido los datos al buscar y reconocer las convergencias, las continuidades y los v\u00ednculos, sus vasos comunicantes, los susurros. Les damos propiedades f\u00edsicas. Un espacio. Un futuro. La apofenia, es el hecho de reconocer una imagen, un rostro humano, un patr\u00f3n donde no hay ninguno: es un espejismo en la superficie de los datos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 fin buscamos actualmente revelar la huella divina? \u00bfLa curiosidad? \u00bfLa pasi\u00f3n por la belleza? \u00bfUn conocimiento universal profundo que mejore el mundo? \u00bfO se trata en realidad simplemente de un proceso colonial alimentado por el af\u00e1n de poder y el lucro? La l\u00ednea topogr\u00e1fica del futuro de esa ecuaci\u00f3n, ya que la ciencia y las matem\u00e1ticas se han convertido en los nuevos or\u00e1culos y videntes, es una imagen inquietante: la cr\u00f3nica de una muerte \u2013de mucha muerte\u2013 anunciada. Como drones que confunden bodas con aquelarres de terroristas. Las pantallas de los ordenadores son el nuevo escudo de Aquiles, o si creemos en el individuo, el dobl\u00f3n del capit\u00e1n Achab.<br>El fil\u00f3sofo iran\u00ed Daryush Shayegan vislumbra un nuevo encantamiento del mundo secularizado. En ese espacio de transmutaciones, en ese otro sistema de organizaci\u00f3n alcanzable a trav\u00e9s del espejo, \u201cla modernidad resbala de las manos, pierde su eficacia, no nos sirve ya de gu\u00eda, y la experiencia est\u00e1 signada por la desorientaci\u00f3n: aqu\u00ed estamos a la deriva, s\u00ed, y aqu\u00ed es donde hay di\u00e1logo. Pero no un di\u00e1logo divertido entre culturas, sino el de la metahistoria\u201d. En este mundo nuevo en el que los seres humanos y las m\u00e1quinas est\u00e1n creando un nuevo verbo com\u00fan, creemos que las m\u00e1quinas se aproximan a los hombres, aunque m\u00e1s bien parezca que nos estamos acercando cada vez m\u00e1s a las m\u00e1quinas. Esta \u00e9poca ya se reconoce por su d\u00e9ficit de la emoci\u00f3n m\u00e1s humana: la empat\u00eda.<br>La filosof\u00eda est\u00e1 escrita en el gran libro que es la naturaleza, que tenemos abierto delante de los ojos (el universo), y utiliza el lenguaje de las matem\u00e1ticas, dice Galileo en El ensayador. Sus caracteres son tri\u00e1ngulos, c\u00edrculos y otras figuras geom\u00e9tricas \u201csin las cuales ser\u00eda imposible entender una sola palabra; sin ellos es como girar vanamente en oscuro laberinto&#8221;. El laberinto es el lugar por antonomasia del mito y de la poes\u00eda, como sabe el profesor de matem\u00e1ticas yazid\u00ed que dice al narrador de Rodrigo Rey Rosa en una cueva: \u201cyo soy profesor de matem\u00e1ticas. Las matem\u00e1ticas son una clase de ficci\u00f3n\u201d. Deleuze y Guattari consideran que las matem\u00e1ticas no son una ciencia, sino un prodigioso argot, y adem\u00e1s nom\u00e1dico. El arte es saber combinar las m\u00faltiples relaciones en juego.<br>En \u00e9ste n\u00famero exploramos la identidad y la subjetividad narrativa en la era digital, cuando las estructuras pol\u00edticas ven su hegemon\u00eda disputada por las grandes corporaciones de la tecnolog\u00eda \u2013Google, Facebook, Apple\u2013, y el capitalismo globalizado insomne, nervioso, se vuelve m\u00e1s depredador cuanto m\u00e1s nos alejamos de la historia de los tr\u00e1gicos sucesos del siglo XX. \u201cLa literatura comprometida, beligerante, a veces se vuelve impotente ante la complejidad del mundo\u201d&nbsp; \u2013escribe Adam Zagajewski\u2013. \u201cUno se siente tentado a reclamar que en la literatura exista algo semejante al tan famoso entre los matem\u00e1ticos Teorema de G\u00f6del sobre la incompletitud de los sistemas l\u00f3gicos que, si lo entiendo bien, requieren un metasistema para ser valorados. Ignoro qu\u00e9 ocurre en el campo de la l\u00f3gica, pero los autores de poemas, novelas y ensayos no disponemos de un sistema superior as\u00ed. S\u00f3lo nos quedan la conciencia, la buena voluntad y la raz\u00f3n, que tiene muchos hermanos y hermanas: la pasi\u00f3n, la ambici\u00f3n, el coraje o la ausencia de \u00e9l.\u201d No hay nada nuevo bajo el sol, pero desde la desmemoria, todo es nuevo. Los viejos dioses y el nuevo. \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n los nuevos mitos creados en la era de los datos?<br>Carmen Hermosillo, una de las pioneras en las experiencias y posibilidades del mundo virtual, destaca ya en los noventa que no hay un allanamiento de las jerarqu\u00edas, sino una mercantilizaci\u00f3n de la personalidad del individuo por parte de los se\u00f1ores de los datos en una compleja transferencia de poder e informaci\u00f3n: \u201cmis pensamientos se entregan gratuitamente y las entidades de consumo y servicios los venden como entretenimiento&#8221;. La base de datos es el nuevo archivo del poder, simb\u00f3lica y pol\u00edticamente. La cuadr\u00edcula del c\u00f3digo binario se disuelve, creando ondas, escribe Pasquinelli, \u201csu forma de poder es la modulaci\u00f3n m\u00e1s que la disciplina, y su t\u00e9cnica de navegaci\u00f3n, el surf, m\u00e1s que la enumeraci\u00f3n\u201d. La imaginaci\u00f3n que no ha sido usurpada a\u00fan es un lugar sin estr\u00edas. Un oc\u00e9ano. Un desierto. N\u00f3mada. Es espacio abierto, amorfo, donde se puede pensar.<br>Si el nuevo sistema mercantiliza el tiempo y el espacio, entonces lo subjetivo, los espacios de la imaginaci\u00f3n y los sue\u00f1os, como el abismo, siguen siendo peligrosos, rebeldes, laber\u00ednticos. Refiri\u00e9ndose a la obra inmensa de Bachelard, Foucault habla en su ensayo &#8222;De los espacios otros&#8221;, que vivimos en un espacio visitado por fantasmas, de nuestras primeras percepciones, que guardan en s\u00ed mismos cualidades que son como intr\u00ednsecas, \u201cun espacio liviano, et\u00e9reo, transparente, o bien un espacio oscuro, rocalloso, obstruido: es un espacio de arriba, es un espacio de las cimas, o es por el contrario un espacio de abajo, un espacio del barro, es un espacio que puede estar corriendo como el agua viva, es un espacio que puede estar fijo, detenido como la piedra o como el cristal&#8221;.<br>En San Francisco, una empresa elabora joyas que parecen al principio telas de ara\u00f1a, pero se trata de cartograf\u00edas cronoespaciales de un viaje significativo, de un traslado a alg\u00fan lugar que tiene un valor simb\u00f3lico o transformador de la identidad. Una modalidad moderna, cr\u00edptica, del retrato. El brillo ros\u00e1ceo del colgante en forma de pez cristiano es lo que sirvi\u00f3 como interruptor para que el escritor de Blade Runner, Philip K. Dick, viviera ese episodio m\u00edstico que lo traslad\u00f3 a la Roma del primer siglo de nuestra era, al d\u00eda despu\u00e9s de que crucificaron a Jes\u00fas y antes de su resurrecci\u00f3n.<br>El pensamiento n\u00f3mada, la interconectividad, la simultaneidad, el encaje de diferentes identidades. La mezcla de s\u00edmbolos, amalgama de iconos y mandalas, el yin y el yang en combinaciones inagotables para un bosque renovado. Como la imagen del bosque en la obra de Agust\u00edn Ibarrola. Experimentamos con formas nuevas, se saltan las barreras narrativas como en el cuento de Carlos Labb\u00e9, que pauta la lectura para crear casi un efecto f\u00edsico. \u201cEl inter\u00e9s por los h\u00edbridos en el campo de la ficci\u00f3n se desprende del hecho de que esa zona intermedia y sus formas mutantes haya derivado de un universo aparte \u2013dice Daryush Shayegan desde Teher\u00e1n\u2013. un \u00e1mbito de original creaci\u00f3n en el que la hibridaci\u00f3n es la consecuencia de una exploraci\u00f3n sin precedentes del mundo de la imaginaci\u00f3n.\u201d<br>La tecnolog\u00eda ya ha cambiado el pasado de forma inalterable. Anna Della Subin nos recuerda, hipn\u00f3tica, las palabras de Martin Luther King: \u201cNo hay nada m\u00e1s tr\u00e1gico que quedarse dormido durante una revoluci\u00f3n\u201d. El repliegue de los dioses nos ha dejado un mundo m\u00e1s m\u00e1gico e irracional que nunca, responde Shayegan. El nuevo mundo secularizado es libre, n\u00f3mada, pero fr\u00e1gil. S\u00f3lo hay que leer las estremecedoras cartas de Alice Sheldon confes\u00e1ndose compungida por enga\u00f1ar a quien hab\u00eda sido su amiga epistolar varios a\u00f1os, Ursula Le Guin, cuando se descubri\u00f3 que era ella el enigm\u00e1tico escritor de ciencia ficci\u00f3n James Tiptree, Jr.<br>Quiz\u00e1s los yazid\u00edes tienen raz\u00f3n, el diablo volver\u00e1 a convertirse en \u00e1ngel y el hombre se har\u00e1 semejante a Dios. Todo llegada implica un viaje, bellas m\u00e1quinas. En la anomal\u00eda tenemos la posibilidad de resistirnos a unos sistemas que procuran imponer que el individuo no importa, es un fastidio, en una especie de vuelta al comunismo en versi\u00f3n capitalismo twentyfour-seven. \u00bfQu\u00e9 historias contamos ahora? Ya nos han usurpado la identidad de cada uno en la gran base de datos que es el universo del presente y resistir no implica esconderse. Ahora si miramos como Narciso en el abismo de los datos, \u00bfqu\u00e9 rostro nos devolver\u00e1 la mirada?<br>&nbsp;\u00a1Destacad!<\/p>\n\n\n\n<p>Valerie Miles y Aurelio Major<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En \u00e9ste n\u00famero exploramos la identidad y la subjetividad narrativa en la era digital, cuando las estructuras pol\u00edticas ven su hegemon\u00eda disputada por las grandes corporaciones de la tecnolog\u00eda \u2013Google, Facebook, Apple\u2013, y el capitalismo globalizado insomne, nervioso, se vuelve m\u00e1s depredador cuanto m\u00e1s nos alejamos de la historia de los tr\u00e1gicos sucesos del siglo 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Ignoro qu\u00e9 ocurre en el campo de la l\u00f3gica, pero los autores de poemas, novelas y ensayos no disponemos de un sistema superior as\u00ed. S\u00f3lo nos quedan la conciencia, la buena voluntad y la raz\u00f3n, que tiene muchos hermanos y hermanas: la pasi\u00f3n, la ambici\u00f3n, el coraje o la ausencia de \u00e9l.\u201d No hay nada nuevo bajo el sol, pero desde la desmemoria, todo es nuevo. Los viejos dioses y el nuevo. \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n los nuevos mitos creados en la era de Reimaginar el mundoValerie Miles\\n\\\"Por un espejo, oscuramente\\\" es una frase c\u00e9lebre del ap\u00f3stol Pablo procedente de la misma ep\u00edstola en la que sostiene que sin amor no hay nada. Quien pueda entender la palabra antes de que se pronuncie, antes de que los sonidos formen las im\u00e1genes de la palabra, ser\u00e1 capaz de ver el enigma a trav\u00e9s del espejo, es decir, el rostro divino. As\u00ed pensaba San Agust\u00edn al especular sobre Dios y el verbo. Es una frase ciertamente misteriosa, sugerente; prueba de ello es que ha animado a creadores y pensadores a lo largo de la historia desde el propio San Agust\u00edn, a m\u00fasicos como Brahms o Zbigniew Preisner que la us\u00f3 en una aria para la pel\u00edcula Azul de Krzysztof Kieslowski. Tambi\u00e9n Ingmar Bergman indaga en el desamparo espiritual, en el silencio obstinado de Dios. Desde los cuentos de Sheridan Le Fanu a una conferencia de George Steiner, desde los juegos sem\u00e1nticos de los Rolling Stones en Through the Past Darkly y Philip K. Dick y su Through a Scanner, Darkly, hasta \u00faltimamente la serie de televisi\u00f3n Black Mirror, sobre el creciente malestar con la intromisi\u00f3n tecnol\u00f3gica y sus implicaciones en la vida contempor\u00e1nea. Nos preguntamos en estas p\u00e1ginas si la pantalla que nos ha otorgado la tan deseada ubicuidad es un espejo o una ventana. O las dos cosas.Mandelbrot afirmaba que el sue\u00f1o de la ciencia es partir de un revoltijo para lograr explicarlo con una f\u00f3rmula sencilla. Tambi\u00e9n dijo que las monta\u00f1as no son conos, las nubes no son esferas, las costas no son c\u00edrculos ni los r\u00edos l\u00edneas rectas. Esta abstracci\u00f3n del mundo real es un ejemplo del pensamiento topol\u00f3gico, que investiga las invariantes que se conservan tras una transformaci\u00f3n, una geometr\u00eda que cobra cuerpo a trav\u00e9s del movimiento. Hay quienes creen que nuestros pensamientos m\u00e1s \u00edntimos se puedan descifrar al cartografiar el movimiento del ojo. Y estos datos agregados en un mapa de los movimientos oculares a lo largo de las culturas y las sociedades podr\u00edan mostrar una suerte de patr\u00f3n de conducta lo bastante sensato para predecir futuras acciones. Es el fractal de la conciencia humana que podr\u00eda darnos el mapa topogr\u00e1fico del inconsciente colectivo, o el ojo transparente: \u201cnada soy, veo todo\u201d. El iris como el horizonte fractal del deseo, la huella de Dios que se revela en la bruma corneal como el vaho en el espejo. Los datos no son n\u00fameros sino Gestalten, escribe Matteo Pasquinelli, \u201cestructuras convertidas en imagen: puntos infinitos que dibujan la silueta de una nueva Singularidad emergente contra el fondo de unos datos que, en apariencia, no tienen sentido\u201d. Imbuimos de sentido los datos al buscar y reconocer las convergencias, las continuidades y los v\u00ednculos, sus vasos comunicantes, los susurros. Les damos propiedades f\u00edsicas. Un espacio. Un futuro. La apofenia, es el hecho de reconocer una imagen, un rostro humano, un patr\u00f3n donde no hay ninguno: es un espejismo en la superficie de los datos.\\n\u00bfCon qu\u00e9 fin buscamos actualmente revelar la huella divina? \u00bfLa curiosidad? \u00bfLa pasi\u00f3n por la belleza? \u00bfUn conocimiento universal profundo que mejore el mundo? \u00bfO se trata en realidad simplemente de un proceso colonial alimentado por el af\u00e1n de poder y el lucro? La l\u00ednea topogr\u00e1fica del futuro de esa ecuaci\u00f3n, ya que la ciencia y las matem\u00e1ticas se han convertido en los nuevos or\u00e1culos y videntes, es una imagen inquietante: la cr\u00f3nica de una muerte \u2013de mucha muerte\u2013 anunciada. Como drones que confunden bodas con aquelarres de terroristas. Las pantallas de los ordenadores son el nuevo escudo de Aquiles, o si creemos en el individuo, el dobl\u00f3n del capit\u00e1n Achab.El fil\u00f3sofo iran\u00ed Daryush Shayegan vislumbra un nuevo encantamiento del mundo secularizado. En ese espacio de transmutaciones, en ese otro sistema de organizaci\u00f3n alcanzable a trav\u00e9s del espejo, \u201cla modernidad resbala de las manos, pierde su eficacia, no nos sirve ya de gu\u00eda, y la experiencia est\u00e1 signada por la desorientaci\u00f3n: aqu\u00ed estamos a la deriva, s\u00ed, y aqu\u00ed es donde hay di\u00e1logo. Pero no un di\u00e1logo divertido entre culturas, sino el de la metahistoria\u201d. En este mundo nuevo en el que los seres humanos y las m\u00e1quinas est\u00e1n creando un nuevo verbo com\u00fan, creemos que las m\u00e1quinas se aproximan a los hombres, aunque m\u00e1s bien parezca que nos estamos acercando cada vez m\u00e1s a las m\u00e1quinas. Esta \u00e9poca ya se reconoce por su d\u00e9ficit de la emoci\u00f3n m\u00e1s humana: la empat\u00eda.La filosof\u00eda est\u00e1 escrita en el gran libro que es la naturaleza, que tenemos abierto delante de los ojos (el universo), y utiliza el lenguaje de las matem\u00e1ticas, dice Galileo en El ensayador. Sus caracteres son tri\u00e1ngulos, c\u00edrculos y otras figuras geom\u00e9tricas \u201csin las cuales ser\u00eda imposible entender una sola palabra; sin ellos es como girar vanamente en oscuro laberinto\\\". El laberinto es el lugar por antonomasia del mito y de la poes\u00eda, como sabe el profesor de matem\u00e1ticas yazid\u00ed que dice al narrador de Rodrigo Rey Rosa en una cueva: \u201cyo soy profesor de matem\u00e1ticas. Las matem\u00e1ticas son una clase de ficci\u00f3n\u201d. Deleuze y Guattari consideran que las matem\u00e1ticas no son una ciencia, sino un prodigioso argot, y adem\u00e1s nom\u00e1dico. El arte es saber combinar las m\u00faltiples relaciones en juego.En \u00e9ste n\u00famero exploramos la identidad y la subjetividad narrativa en la era digital, cuando las estructuras pol\u00edticas ven su hegemon\u00eda disputada por las grandes corporaciones de la tecnolog\u00eda \u2013Google, Facebook, Apple\u2013, y el capitalismo globalizado insomne, nervioso, se vuelve m\u00e1s depredador cuanto m\u00e1s nos alejamos de la historia de los tr\u00e1gicos sucesos del siglo XX. \u201cLa literatura comprometida, beligerante, a veces se vuelve impotente ante la complejidad del mundo\u201d  \u2013escribe Adam Zagajewski\u2013. \u201cUno se siente tentado a reclamar que en la literatura exista algo semejante al tan famoso entre los matem\u00e1ticos Teorema de G\u00f6del sobre la incompletitud de los sistemas l\u00f3gicos que, si lo entiendo bien, requieren un metasistema para ser valorados. Ignoro qu\u00e9 ocurre en el campo de la l\u00f3gica, pero los autores de poemas, novelas y ensayos no disponemos de un sistema superior as\u00ed. S\u00f3lo nos quedan la conciencia, la buena voluntad y la raz\u00f3n, que tiene muchos hermanos y hermanas: la pasi\u00f3n, la ambici\u00f3n, el coraje o la ausencia de \u00e9l.\u201d No hay nada nuevo bajo el sol, pero desde la desmemoria, todo es nuevo. Los viejos dioses y el nuevo. \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n los nuevos mitos creados en la era de los datos?Carmen Hermosillo, una de las pioneras en las experiencias y posibilidades del mundo virtual, destaca ya en los noventa que no hay un allanamiento de las jerarqu\u00edas, sino una mercantilizaci\u00f3n de la personalidad del individuo por parte de los se\u00f1ores de los datos en una compleja transferencia de poder e informaci\u00f3n: \u201cmis pensamientos se entregan gratuitamente y las entidades de consumo y servicios los venden como entretenimiento\\\". La base de datos es el nuevo archivo del poder, simb\u00f3lica y pol\u00edticamente. La cuadr\u00edcula del c\u00f3digo binario se disuelve, creando ondas, escribe Pasquinelli, \u201csu forma de poder es la modulaci\u00f3n m\u00e1s que la disciplina, y su t\u00e9cnica de navegaci\u00f3n, el surf, m\u00e1s que la enumeraci\u00f3n\u201d. La imaginaci\u00f3n que no ha sido usurpada a\u00fan es un lugar sin estr\u00edas. Un oc\u00e9ano. Un desierto. N\u00f3mada. Es espacio abierto, amorfo, donde se puede pensar.Si el nuevo sistema mercantiliza el tiempo y el espacio, entonces lo subjetivo, los espacios de la imaginaci\u00f3n y los sue\u00f1os, como el abismo, siguen siendo peligrosos, rebeldes, laber\u00ednticos. Refiri\u00e9ndose a la obra inmensa de Bachelard, Foucault habla en su ensayo \\\"De los espacios otros\\\", que vivimos en un espacio visitado por fantasmas, de nuestras primeras percepciones, que guardan en s\u00ed mismos cualidades que son como intr\u00ednsecas, \u201cun espacio liviano, et\u00e9reo, transparente, o bien un espacio oscuro, rocalloso, obstruido: es un espacio de arriba, es un espacio de las cimas, o es por el contrario un espacio de abajo, un espacio del barro, es un espacio que puede estar corriendo como el agua viva, es un espacio que puede estar fijo, detenido como la piedra o como el cristal\\\".En San Francisco, una empresa elabora joyas que parecen al principio telas de ara\u00f1a, pero se trata de cartograf\u00edas cronoespaciales de un viaje significativo, de un traslado a alg\u00fan lugar que tiene un valor simb\u00f3lico o transformador de la identidad. Una modalidad moderna, cr\u00edptica, del retrato. El brillo ros\u00e1ceo del colgante en forma de pez cristiano es lo que sirvi\u00f3 como interruptor para que el escritor de Blade Runner, Philip K. Dick, viviera ese episodio m\u00edstico que lo traslad\u00f3 a la Roma del primer siglo de nuestra era, al d\u00eda despu\u00e9s de que crucificaron a Jes\u00fas y antes de su resurrecci\u00f3n.El pensamiento n\u00f3mada, la interconectividad, la simultaneidad, el encaje de diferentes identidades. La mezcla de s\u00edmbolos, amalgama de iconos y mandalas, el yin y el yang en combinaciones inagotables para un bosque renovado. Como la imagen del bosque en la obra de Agust\u00edn Ibarrola. Experimentamos con formas nuevas, se saltan las barreras narrativas como en el cuento de Carlos Labb\u00e9, que pauta la lectura para crear casi un efecto f\u00edsico. \u201cEl inter\u00e9s por los h\u00edbridos en el campo de la ficci\u00f3n se desprende del hecho de que esa zona intermedia y sus formas mutantes haya derivado de un universo aparte \u2013dice Daryush Shayegan desde Teher\u00e1n\u2013. un \u00e1mbito de original creaci\u00f3n en el que la hibridaci\u00f3n es la consecuencia de una exploraci\u00f3n sin precedentes del mundo de la imaginaci\u00f3n.\u201dLa tecnolog\u00eda ya ha cambiado el pasado de forma inalterable. Anna Della Subin nos recuerda, hipn\u00f3tica, las palabras de Martin Luther King: \u201cNo hay nada m\u00e1s tr\u00e1gico que quedarse dormido durante una revoluci\u00f3n\u201d. El repliegue de los dioses nos ha dejado un mundo m\u00e1s m\u00e1gico e irracional que nunca, responde Shayegan. El nuevo mundo secularizado es libre, n\u00f3mada, pero fr\u00e1gil. S\u00f3lo hay que leer las estremecedoras cartas de Alice Sheldon confes\u00e1ndose compungida por enga\u00f1ar a quien hab\u00eda sido su amiga epistolar varios a\u00f1os, Ursula Le Guin, cuando se descubri\u00f3 que era ella el enigm\u00e1tico escritor de ciencia ficci\u00f3n James Tiptree, Jr.Quiz\u00e1s los yazid\u00edes tienen raz\u00f3n, el diablo volver\u00e1 a convertirse en \u00e1ngel y el hombre se har\u00e1 semejante a Dios. Todo llegada implica un viaje, bellas m\u00e1quinas. En la anomal\u00eda tenemos la posibilidad de resistirnos a unos sistemas que procuran imponer que el individuo no importa, es un fastidio, en una especie de vuelta al comunismo en versi\u00f3n capitalismo twentyfour-seven. \u00bfQu\u00e9 historias contamos ahora? Ya nos han usurpado la identidad de cada uno en la gran base de datos que es el universo del presente y resistir no implica esconderse. Ahora si miramos como Narciso en el abismo de los datos, \u00bfqu\u00e9 rostro nos devolver\u00e1 la mirada? \u00a1Destacad!\\nValerie Miles y Aurelio Major\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"pl-PL\",\"@id\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/2017\/03\/01\/ensayo-de-adam-zagajewski-en-la-revista-granta\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2020\/04\/granta5-8-portada.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2020\/04\/granta5-8-portada.jpg\",\"width\":361,\"height\":522},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/2017\/03\/01\/ensayo-de-adam-zagajewski-en-la-revista-granta\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Ensayo de Adam Zagajewski en la revista GRANTA\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/#website\",\"url\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/\",\"name\":\"Instytut Polski w Madrycie\",\"description\":\"Instytuty Polskie\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"pl-PL\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/#\/schema\/person\/2ef2ed85f88ad5d4e4f921140b5edc8d\",\"name\":\"kowalczyke\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"pl-PL\",\"@id\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/2b384c7336ca78295f66224d3a33e434?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/2b384c7336ca78295f66224d3a33e434?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"kowalczyke\"},\"sameAs\":[\"http:\/\/lukasz.sienkiewicz@msz.gov.pl\"],\"url\":\"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/author\/kowalczyke\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Ensayo de Adam Zagajewski en la revista GRANTA - 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Es una frase ciertamente misteriosa, sugerente; prueba de ello es que ha animado a creadores y pensadores a lo largo de la historia desde el propio San Agust\u00edn, a m\u00fasicos como Brahms o Zbigniew Preisner que la us\u00f3 en una aria para la pel\u00edcula Azul de Krzysztof Kieslowski. Tambi\u00e9n Ingmar Bergman indaga en el desamparo espiritual, en el silencio obstinado de Dios. Desde los cuentos de Sheridan Le Fanu a una conferencia de George Steiner, desde los juegos sem\u00e1nticos de los Rolling Stones en Through the Past Darkly y Philip K. Dick y su Through a Scanner, Darkly, hasta \u00faltimamente la serie de televisi\u00f3n Black Mirror, sobre el creciente malestar con la intromisi\u00f3n tecnol\u00f3gica y sus implicaciones en la vida contempor\u00e1nea. Nos preguntamos en estas p\u00e1ginas si la pantalla que nos ha otorgado la tan deseada ubicuidad es un espejo o una ventana. O las dos cosas.Mandelbrot afirmaba que el sue\u00f1o de la ciencia es partir de un revoltijo para lograr explicarlo con una f\u00f3rmula sencilla. Tambi\u00e9n dijo que las monta\u00f1as no son conos, las nubes no son esferas, las costas no son c\u00edrculos ni los r\u00edos l\u00edneas rectas. Esta abstracci\u00f3n del mundo real es un ejemplo del pensamiento topol\u00f3gico, que investiga las invariantes que se conservan tras una transformaci\u00f3n, una geometr\u00eda que cobra cuerpo a trav\u00e9s del movimiento. Hay quienes creen que nuestros pensamientos m\u00e1s \u00edntimos se puedan descifrar al cartografiar el movimiento del ojo. Y estos datos agregados en un mapa de los movimientos oculares a lo largo de las culturas y las sociedades podr\u00edan mostrar una suerte de patr\u00f3n de conducta lo bastante sensato para predecir futuras acciones. Es el fractal de la conciencia humana que podr\u00eda darnos el mapa topogr\u00e1fico del inconsciente colectivo, o el ojo transparente: \u201cnada soy, veo todo\u201d. El iris como el horizonte fractal del deseo, la huella de Dios que se revela en la bruma corneal como el vaho en el espejo. Los datos no son n\u00fameros sino Gestalten, escribe Matteo Pasquinelli, \u201cestructuras convertidas en imagen: puntos infinitos que dibujan la silueta de una nueva Singularidad emergente contra el fondo de unos datos que, en apariencia, no tienen sentido\u201d. Imbuimos de sentido los datos al buscar y reconocer las convergencias, las continuidades y los v\u00ednculos, sus vasos comunicantes, los susurros. Les damos propiedades f\u00edsicas. Un espacio. Un futuro. La apofenia, es el hecho de reconocer una imagen, un rostro humano, un patr\u00f3n donde no hay ninguno: es un espejismo en la superficie de los datos.\n\u00bfCon qu\u00e9 fin buscamos actualmente revelar la huella divina? \u00bfLa curiosidad? \u00bfLa pasi\u00f3n por la belleza? \u00bfUn conocimiento universal profundo que mejore el mundo? \u00bfO se trata en realidad simplemente de un proceso colonial alimentado por el af\u00e1n de poder y el lucro? La l\u00ednea topogr\u00e1fica del futuro de esa ecuaci\u00f3n, ya que la ciencia y las matem\u00e1ticas se han convertido en los nuevos or\u00e1culos y videntes, es una imagen inquietante: la cr\u00f3nica de una muerte \u2013de mucha muerte\u2013 anunciada. Como drones que confunden bodas con aquelarres de terroristas. Las pantallas de los ordenadores son el nuevo escudo de Aquiles, o si creemos en el individuo, el dobl\u00f3n del capit\u00e1n Achab.El fil\u00f3sofo iran\u00ed Daryush Shayegan vislumbra un nuevo encantamiento del mundo secularizado. En ese espacio de transmutaciones, en ese otro sistema de organizaci\u00f3n alcanzable a trav\u00e9s del espejo, \u201cla modernidad resbala de las manos, pierde su eficacia, no nos sirve ya de gu\u00eda, y la experiencia est\u00e1 signada por la desorientaci\u00f3n: aqu\u00ed estamos a la deriva, s\u00ed, y aqu\u00ed es donde hay di\u00e1logo. Pero no un di\u00e1logo divertido entre culturas, sino el de la metahistoria\u201d. En este mundo nuevo en el que los seres humanos y las m\u00e1quinas est\u00e1n creando un nuevo verbo com\u00fan, creemos que las m\u00e1quinas se aproximan a los hombres, aunque m\u00e1s bien parezca que nos estamos acercando cada vez m\u00e1s a las m\u00e1quinas. Esta \u00e9poca ya se reconoce por su d\u00e9ficit de la emoci\u00f3n m\u00e1s humana: la empat\u00eda.La filosof\u00eda est\u00e1 escrita en el gran libro que es la naturaleza, que tenemos abierto delante de los ojos (el universo), y utiliza el lenguaje de las matem\u00e1ticas, dice Galileo en El ensayador. Sus caracteres son tri\u00e1ngulos, c\u00edrculos y otras figuras geom\u00e9tricas \u201csin las cuales ser\u00eda imposible entender una sola palabra; sin ellos es como girar vanamente en oscuro laberinto\". El laberinto es el lugar por antonomasia del mito y de la poes\u00eda, como sabe el profesor de matem\u00e1ticas yazid\u00ed que dice al narrador de Rodrigo Rey Rosa en una cueva: \u201cyo soy profesor de matem\u00e1ticas. Las matem\u00e1ticas son una clase de ficci\u00f3n\u201d. Deleuze y Guattari consideran que las matem\u00e1ticas no son una ciencia, sino un prodigioso argot, y adem\u00e1s nom\u00e1dico. El arte es saber combinar las m\u00faltiples relaciones en juego.En \u00e9ste n\u00famero exploramos la identidad y la subjetividad narrativa en la era digital, cuando las estructuras pol\u00edticas ven su hegemon\u00eda disputada por las grandes corporaciones de la tecnolog\u00eda \u2013Google, Facebook, Apple\u2013, y el capitalismo globalizado insomne, nervioso, se vuelve m\u00e1s depredador cuanto m\u00e1s nos alejamos de la historia de los tr\u00e1gicos sucesos del siglo XX. \u201cLa literatura comprometida, beligerante, a veces se vuelve impotente ante la complejidad del mundo\u201d  \u2013escribe Adam Zagajewski\u2013. \u201cUno se siente tentado a reclamar que en la literatura exista algo semejante al tan famoso entre los matem\u00e1ticos Teorema de G\u00f6del sobre la incompletitud de los sistemas l\u00f3gicos que, si lo entiendo bien, requieren un metasistema para ser valorados. Ignoro qu\u00e9 ocurre en el campo de la l\u00f3gica, pero los autores de poemas, novelas y ensayos no disponemos de un sistema superior as\u00ed. S\u00f3lo nos quedan la conciencia, la buena voluntad y la raz\u00f3n, que tiene muchos hermanos y hermanas: la pasi\u00f3n, la ambici\u00f3n, el coraje o la ausencia de \u00e9l.\u201d No hay nada nuevo bajo el sol, pero desde la desmemoria, todo es nuevo. Los viejos dioses y el nuevo. \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n los nuevos mitos creados en la era de los datos?Carmen Hermosillo, una de las pioneras en las experiencias y posibilidades del mundo virtual, destaca ya en los noventa que no hay un allanamiento de las jerarqu\u00edas, sino una mercantilizaci\u00f3n de la personalidad del individuo por parte de los se\u00f1ores de los datos en una compleja transferencia de poder e informaci\u00f3n: \u201cmis pensamientos se entregan gratuitamente y las entidades de consumo y servicios los venden como entretenimiento\". La base de datos es el nuevo archivo del poder, simb\u00f3lica y pol\u00edticamente. La cuadr\u00edcula del c\u00f3digo binario se disuelve, creando ondas, escribe Pasquinelli, \u201csu forma de poder es la modulaci\u00f3n m\u00e1s que la disciplina, y su t\u00e9cnica de navegaci\u00f3n, el surf, m\u00e1s que la enumeraci\u00f3n\u201d. La imaginaci\u00f3n que no ha sido usurpada a\u00fan es un lugar sin estr\u00edas. Un oc\u00e9ano. Un desierto. N\u00f3mada. Es espacio abierto, amorfo, donde se puede pensar.Si el nuevo sistema mercantiliza el tiempo y el espacio, entonces lo subjetivo, los espacios de la imaginaci\u00f3n y los sue\u00f1os, como el abismo, siguen siendo peligrosos, rebeldes, laber\u00ednticos. Refiri\u00e9ndose a la obra inmensa de Bachelard, Foucault habla en su ensayo \"De los espacios otros\", que vivimos en un espacio visitado por fantasmas, de nuestras primeras percepciones, que guardan en s\u00ed mismos cualidades que son como intr\u00ednsecas, \u201cun espacio liviano, et\u00e9reo, transparente, o bien un espacio oscuro, rocalloso, obstruido: es un espacio de arriba, es un espacio de las cimas, o es por el contrario un espacio de abajo, un espacio del barro, es un espacio que puede estar corriendo como el agua viva, es un espacio que puede estar fijo, detenido como la piedra o como el cristal\".En San Francisco, una empresa elabora joyas que parecen al principio telas de ara\u00f1a, pero se trata de cartograf\u00edas cronoespaciales de un viaje significativo, de un traslado a alg\u00fan lugar que tiene un valor simb\u00f3lico o transformador de la identidad. Una modalidad moderna, cr\u00edptica, del retrato. El brillo ros\u00e1ceo del colgante en forma de pez cristiano es lo que sirvi\u00f3 como interruptor para que el escritor de Blade Runner, Philip K. Dick, viviera ese episodio m\u00edstico que lo traslad\u00f3 a la Roma del primer siglo de nuestra era, al d\u00eda despu\u00e9s de que crucificaron a Jes\u00fas y antes de su resurrecci\u00f3n.El pensamiento n\u00f3mada, la interconectividad, la simultaneidad, el encaje de diferentes identidades. La mezcla de s\u00edmbolos, amalgama de iconos y mandalas, el yin y el yang en combinaciones inagotables para un bosque renovado. Como la imagen del bosque en la obra de Agust\u00edn Ibarrola. Experimentamos con formas nuevas, se saltan las barreras narrativas como en el cuento de Carlos Labb\u00e9, que pauta la lectura para crear casi un efecto f\u00edsico. \u201cEl inter\u00e9s por los h\u00edbridos en el campo de la ficci\u00f3n se desprende del hecho de que esa zona intermedia y sus formas mutantes haya derivado de un universo aparte \u2013dice Daryush Shayegan desde Teher\u00e1n\u2013. un \u00e1mbito de original creaci\u00f3n en el que la hibridaci\u00f3n es la consecuencia de una exploraci\u00f3n sin precedentes del mundo de la imaginaci\u00f3n.\u201dLa tecnolog\u00eda ya ha cambiado el pasado de forma inalterable. Anna Della Subin nos recuerda, hipn\u00f3tica, las palabras de Martin Luther King: \u201cNo hay nada m\u00e1s tr\u00e1gico que quedarse dormido durante una revoluci\u00f3n\u201d. El repliegue de los dioses nos ha dejado un mundo m\u00e1s m\u00e1gico e irracional que nunca, responde Shayegan. El nuevo mundo secularizado es libre, n\u00f3mada, pero fr\u00e1gil. S\u00f3lo hay que leer las estremecedoras cartas de Alice Sheldon confes\u00e1ndose compungida por enga\u00f1ar a quien hab\u00eda sido su amiga epistolar varios a\u00f1os, Ursula Le Guin, cuando se descubri\u00f3 que era ella el enigm\u00e1tico escritor de ciencia ficci\u00f3n James Tiptree, Jr.Quiz\u00e1s los yazid\u00edes tienen raz\u00f3n, el diablo volver\u00e1 a convertirse en \u00e1ngel y el hombre se har\u00e1 semejante a Dios. Todo llegada implica un viaje, bellas m\u00e1quinas. En la anomal\u00eda tenemos la posibilidad de resistirnos a unos sistemas que procuran imponer que el individuo no importa, es un fastidio, en una especie de vuelta al comunismo en versi\u00f3n capitalismo twentyfour-seven. \u00bfQu\u00e9 historias contamos ahora? Ya nos han usurpado la identidad de cada uno en la gran base de datos que es el universo del presente y resistir no implica esconderse. Ahora si miramos como Narciso en el abismo de los datos, \u00bfqu\u00e9 rostro nos devolver\u00e1 la mirada? \u00a1Destacad!\nValerie Miles y Aurelio Major"},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"pl-PL","@id":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/2017\/03\/01\/ensayo-de-adam-zagajewski-en-la-revista-granta\/#primaryimage","url":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2020\/04\/granta5-8-portada.jpg","contentUrl":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2020\/04\/granta5-8-portada.jpg","width":361,"height":522},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/2017\/03\/01\/ensayo-de-adam-zagajewski-en-la-revista-granta\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Ensayo de Adam Zagajewski en la revista GRANTA"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/#website","url":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/","name":"Instytut Polski w Madrycie","description":"Instytuty Polskie","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"pl-PL"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/#\/schema\/person\/2ef2ed85f88ad5d4e4f921140b5edc8d","name":"kowalczyke","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"pl-PL","@id":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/2b384c7336ca78295f66224d3a33e434?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/2b384c7336ca78295f66224d3a33e434?s=96&d=mm&r=g","caption":"kowalczyke"},"sameAs":["http:\/\/lukasz.sienkiewicz@msz.gov.pl"],"url":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/author\/kowalczyke\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/51"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3203"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3203\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3207,"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3203\/revisions\/3207"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3204"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/instytutpolski.pl\/madrid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}