Con esta novela, publicada por la editorial Impedimenta, se completa por primera vez en cualquier idioma —desde su aparición original— el ciclo más personal, doloroso y silenciado de uno de los grandes escritores del siglo XX.
Un proyecto literario oculto durante décadas, con ecos autobiográficos, retrata a una generación marcada por la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, que busca en medio de las ruinas una forma de redención y sentido.
Cracovia, 1945. Entre ruinas, oportunismos y lealtades quebradas, los supervivientes intentan recomponer una vida posible. Lem observa ese mundo con una frialdad casi quirúrgica: sin heroísmos, sin consuelo, sin respuestas fáciles. Solo la pregunta incómoda de cómo seguir viviendo después de lo irreparable. Stefan Trzyniecki —el joven médico que sobrevivió al centro psiquiátrico en El hospital de la transfiguración y al campo de exterminio en Entre los muertos— regresa a una ciudad devastada por la guerra, cubierta de escombros y ceniza, donde las fachadas mutiladas y los muros vacíos parecen repetir en silencio lo irreparable. A su alrededor, una galería de personajes lucha por adaptarse al nuevo régimen: antiguos resistentes, burócratas del Partido, oportunistas, supervivientes que no saben qué hacer con su vida. Junto a ellos, Bogusław Wieleniecki —psicólogo del Ministerio, escindido entre la lealtad al Partido y los restos de su conciencia— deberá decidir hasta dónde llega su fidelidad.
«El regreso» no es solo el cierre de una trilogía: es la clave que ilumina toda la obra posterior de Lem. Un libro brutal, necesario, y un verdadero acontecimiento literario.